FEELIN´ RORSCHACH

Hay días en los que todo cuadra. Te levantas de la cama, aunque eso es lo último que desearías hacer, y vuelves a la vida como habiendo escapado por los pelos de una telaraña movediza; sales de la oscuridad de esos sueños terribles que estás teniendo últimamente, una oscuridad uniforme moteada por puntitos rojo brillante que sabes son los ojos de las arañas feroces que te esperan de vuelta a la noche siguiente, para toparte de morros con una realidad en la que, si bien por consenso se ha llegado a la conclusión de que los octopodos de pesadilla y las prisiones de seda no existen, tampoco es que luzca demasiado bien. Te obligas a no dedicarle un solo segundo a la imagen mental del mundo como una gran máquina a la que han extraído quirúrgicamente la magia que lo definía. Incluso de madrugada, sigues definiéndote en un rincón del subconsciente como un escritor de ciencia-ficción de cuarta categoría y con demasiadas pretensiones. Tomas café, enciendes un cigarrillo, humo reseco espolea la conexión entre ayer y hoy, toses con la primera calada, sales al balcón, un frío de cojones que no es del todo culpa de esa ola polar que venden en el teledario, escupes una flema a la calle y te oyes a tí mismo recintando:

Las calles son arroyos y los arroyos están llenos de sangre… Y cuando los desagües se atasquen, todos los gusanos se ahogarán. Toda la inmundicia de su sexo y violencia les ahogará. Y todos los políticos y prostitutas mirarán hacia arriba y gritarán: “¡sálvanos!”… Y yo miraré hacia abajo y dire: “¡NO!”

Sentirse como Rorschach no es sentirse mejor, pero sí un alivio. A pesar del vientecillo que te cuartea los labios, notas una ligera y cálida vibración ascendiendo desde la suela de las zapatillas. Es el corazón de la ciudad, batiendo despacio y saliendo él mismo también de su civilizada ensoñación. Hora de ponerse en marcha.

Por cierto, la versión on-line de The Guardian publica hoy una preciosa galería sobre los primeros bocetos que Dave Gibbons hizo para Watchmen, lo más parecido a la Biblia para muchos de nosotros.

1 comentario
  1. Ernesto dijo:

    amén, hermano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: