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Archivos Mensuales: julio 2009

Yoshitoshi_Hag

(descubriendo a Yoshitoshi)

Se arrastra titilando vergüenza en rojo verde y azul. Rojo arrastrar de amarras por ser fruto de una serie de ecuaciones mentirosas. Vergüenza verde que no tiene dueño de amarras sueltas en ecuación azul. Monstruo. No les duele a ellos el azul Led titila al púrpura de un nacimiento que suelta amarras de mentira. Ecuación monstruo en rojo verde y azul. Cuando las palabras rojas quedan cortas despistadas y amarradas al monstruo pequeño. Factor verde titila en el monstruo. El Otro escribe en rojo ecuaciones encerrado en sí mismo cuando el monstruo le hace enterarse. La amarra suelta titila. Eik = 8π G/c4 Tik . Llegan desde la vergüenza arrastrándose y quedan para permutar la ecuación de palabras monstruo aquí. En mesa de amarra suelta. Frente a frente titilan idiotizados infieles verdes el Otro rojo sabe de segundas amarrado al factor corrupto en la ecuación. Sinvergüenzas. Se quieren azul y ponen verde al Otro alimentando al monstruo rojo y pequeño. Ecuación centrífuga mentirosa.

FPI_115b

Soldado, instrúyete: descubrir a Wila en un verano-agujero, ataques de ansiedad, querer y no tener nada y que dé exactamente igual, no importa tres mierdas, todo es una chorrada cósmica, acepción: cosa de poca entidad o importancia, bajar de la moto pero no querer bajar de la moto, que los trayectos duren demasiado, eran uno y trino, pero se resistían a follar en grupo, cuando vuelva a tener un grupo lo llamaré Moon Key Wrench, no podían ser un trío porque uno se sentía como hueco por dentro, que nada te apasione es como ser analfabeto, o peor, no necesitamos terapeutas sino máquinas del tiempo y mucha cinta aislante, el agujero es hondo y no tiene estructura, no quiero más hokusai de calor en stop-motion, quédate tus escotes, volver atrás es cometer exactamente los mismos errores, el libro que lee el soldado está en blanco, retratarse como una estampa del levítico, qué exagerado eres, joder, dices que el centro no se sostiene pero no te entendemos, vete a darle la murga a los cuatro listillos que te endiosan y déjanos a nosotras llorando en paz nuestras relaciones truncadas, no podían ser uno y trino, rómpete un dedo y rómpete el cuello, siempre nos quedará Gardenia, buscar el amor en los sitios más extraños, el analfabetismo ciega el espíritu pero llena un vacío, el analfabetismo convierte el verano-agujero en un chiringuito, no eres como ellos pero lo puedes fingir: Soldado, instrúyete.

Unas pocas semanas después de su estupenda crítica a Antifuente, la gente de El Show de los Hombres Lobo (Werewolfie y cia.) se marcan ahora una al respecto de La Memoria Invisible, la primera (que yo sepa) hasta la fecha, y de la cual encuentro demasiadas cosas a destacar, así que me quedo con una cualquiera al azar:

“La lectura no es sencilla, pero, a cambio, ofrece una gran cantidad de motivos a cuál más sugestivo, y tal vez el mejor modo de acercarse a la misma -al menos, si quieren evitarse decepciones- es la de esperar lo inesperado, dejándose asombrar por cada sugerencia, por cada uno de los afectos -no conceptos, difícilmente se está apelando a nuestro lado racional-constructivo- de la historia. Sentido de la maravilla, intuición inefable, cerebro reptiliano, lado mágico de nuestro carácter: a todo ello se nos está apelando. Veremos si todavía seremos capaces de despertar a los durmientes.”

Muchas gracias otra vez, licántropos.