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Archivos Mensuales: septiembre 2009

Con la excusa de analizar a los finalistas del IV premio Xatafi-Cyberdark de la crítica de literatura fantástica, Juanma Santiago (responsable de la canónica revista Artifex, entre otras muchas cosas) se marca en su blog una más que acertada reflexión sobre el estado del género de terror en España. Acertada e interesante, en tanto que en ella plantea que quizá se están sentando las bases para una forma propia de literatura “de miedo” patria; según el señor Santiago:

(…) el nuevo terror español (al menos, el que entra en el listado de finalistas de esta edición del Xatafi-Cyberdark) no es un terror de dimensiones descomunales. No encontraréis en él grandes catástrofes cósmicas, ni profundos surgidos de los abismos marinos. No; los verdaderos protagonistas de este nuevo terror, de este spanish gothic, son gente como vosotros o yo, personas normales que se ven envueltas en líos no excesivamente descomunales en términos cósmicos, pero no por ello menos trascendentales para ellos. Es más, parece haber un nexo común en todas estas historias: la causa o la consecuencia de los males de estos personajes, el hecho terrorífico que sirve de detonante en la mayoría de las historias suele tener apenas unos milímetros de longitud, seis patas y alas.

Y la verdad es que estaría bien que todo lo postulado en ese artículo fuese así, tal cual se cuenta, porque he leído a casi todos los autores que en él se mencionan y, sí, me parecen lo más interesante que hay ahora mismo en el panorama del género patrio, y porque uno es así de cándido y me gusta fantasear con buenos autores haciendo algo distinto, original y propio, por minúsculo que sea, y recibiendo justo reconocimiento por ello, y porque es excitante estar en la primera línea de trincheras mientras algo embrionario, primitivo, una semilla de lo que podría llegar a ser, se fragua. La cosa se mueve (parece), y eso mola.

steampunkdivingsuit

“I believe that Steampunk is more than just brass and watchparts. It’s finding a way to combine the past and the future in an aesthetic pleasing yet still punkish way. It’s living a life that looks old-fashioned, yet speaks to the future. It’s taking the detritus of our modern technological society and remaking it into useful things. Join me as I search for items for my house that combine the scientific romanticism of the Victorians with our real present and imagined future.”

Trajes de inmersión retrofuturistas, hogares mutados para parecer submarinos victorianos naufragados, cobre, vapor, electricidad cruda y el mar, Samuel Beckett y Julio Verne y Slavoj Zizek y G.K. Chesterton y Hans Christian Andersen. De eso va lo último con lo que estoy enredando. Documentación gráfica de The Steampunk Home.

Empezamos de nuevo y empezamos mal. Volvemos de unas vacaciones jodidas con una jodienda. La editorial La Parada claudica, se pliega y cierra. Lo cual quiere decir que, de momento no va a haber más números de Tierra Hueca. Podría ponerme aquí en plan optimista y decir que quizá, con un poco de suerte, aparezca de la nada una editorial que decida que es buena idea apostar por la serie, y publicar los cinco números que faltan para completarla, pero ese no es mi estilo. Creíamos que la idea era buena: una serie alucinada y salpicada de conceptos sin dejar de lado la acción, impresa con cuatro duros para así abaratar el producto, volver a cuando leer cómics era barato y molaba, pulp autoconsciente y hecho con ganas. Y nos queda el consuelo (pésimo) de no haber tenido tiempo de comprobar si la idea era buena o no. Pero eso no hace que el asunto joda menos. Por lo visto, según dicen, el mundillo del cómic patrio está así y esto es lo que hay. No se puede experimentar, porque experimentar no da dinero.

En referencia a esto último, no pienso aprovechar esta mala nueva, esta decepción, para hacer análisis. Porque me da demasiada pereza y porque creo que no me corresponde a mí hacerlo y porque ahora que he metido el pie dentro y he visto lo que hay, he aprendido de paso que me suda la polla todo lo que tenga que ver con este tinglado que se tienen montado con los tebeos en este bendito país. Sólo compartir una pequeña anécdota que acaba de venirme a la cabeza y, de algún modo, encaja: de niño, cuando le preguntaba a mi abuelo cómo era lo de vivir con Franco en el poder, él respondía siempre “no nos podíamos quejar”.

-¿Eso es que estábais bien, entonces? -se me ocurrió aventurar una vez.

-No, es que no nos podíamos quejar -respondió él, guiñándome un ojo.

No nos podemos quejar. No hay margen de maniobra. Esto está así y es lo que hay.

En definitiva, que Pablo, yo y aquellos a los que os gustó el primer número de las aventuras de Anibal Tres (que, me consta, sois unos cuantos), perdemos. E.L.L.O.S. ganan. Sólo queda agradecer a la gente de La Parada la apuesta por nosotros que en su día hicieron y desearles que todo les vaya bien. Sólo quedan esas cosas que se dicen para no parecer demasiado disgustado, decepcionado, oscuro, pequeño, jodido. Mejor no tomarse las cosas demasiado a pecho. No nos podemos quejar.

Copio y pego a continuación la peculiar nota de prensa con que uno de los sus responsables anuncia el cierre de la editorial en el blog oficial de ésta:

CERRANDO EL GARITO

Y la verdad, no creo que haya mucho que añadir por nuestra parte. Los que nos conoceis o seguís el blog sabeis que era una situación muy dificil.

Es una pena como tantisimos factores alrededor han hecho imposible que sigamos.
Hoy por hoy no busco culpables, supongo que porque practicamente en todos los ámbitos ha habido algún conflicto.
Algunos, satisfechos al leer esto sonreiran mientras asienten con un aire casi vidente, otros cotorrearan falacias y la mayoría dirá “¿que cierra qué?”.

No quiero tampoco escribir una lista de problemas y lloros, hemos hecho lo que hemos podido, ayudado en lo que ha estado en nuestra mano y hemos mantenido esto todo el tiempo que nuestra extraña tendencia lemming nos ha permitido.

Espero que todos los que conozcais la revista hayais disfrutado de ella y la guardeis con cariño.

Para terminar quiero dar las gracias, ante todo y todos, a Javi, por el gran peso que le cargue en un momento de debilidad, por seguir adelante con todo a pesar de su pluriempleo y por ser un kamikaze. te quiero pichón.
Tambien quiero agradecer a todos nuestros colaboradores (a unos mas que a otros) y a todos los que nos habeis leido.

Y hasta aquí llega LP editorial, nosotros por nuestra parte seguiremos nuestros caminos creativos y dejaremos de lado el apoyo al ajeno.
Un abrazo a todos.

Antonio F. García.

Para dar el pésame y más información, aquí.

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…que por suerte ya acabó.

Han sido unas cuantas semanas de lo que no me atrevería a llamar infierno, más que nada porque he perdido la fe en que ciertas palabras puedan explicar ciertas cosas. Precisamente por esta pérdida, esta apostasía recién adquirida, una serie de decisiones han sido tomadas y ahora las cosas serán ligeramente distintas. Ha habido bloqueos y puñaladas por la espalda y ¡pasen y vean!.. La Mujer Barbuda. Luces estroboscópicas en noches cerradas a cal y canto por ahogos recurrentes. Vacaciones por un camino de expiación asfaltado de cristales rotos. Cansancio más allá del cansancio y, sí, alguna que otra lagrima en taquilla al ser obligado a descambiar el vale de dos viajes por uno en el Tren de la Bruja Más Terrorífico del Mundo.

Pretendo seguir dándome cabezazos contra la pared y dejando el testimonio de los desconchones en este pequeño escritorio virtual que últimamente he tenido tan abandonado, pero me temo que ahora con muchísima menos intensidad, fuerzas mermadas y aún más descreimiento. Y, ¿quién sabe? Quizá así, con caricias al acelerador en lugar de pisotones, con el bufido sigiloso del fusil de francotirador silenciado en lugar de la rotundidad de una Desert Eagle restallando en el espacio estanco de un ascensor, alguien pueda llegar a considerarme incluso “elegante”, me quite de encima el sanbenito (Not!) de autor políticamente incorrecto.

Bah! A la mierda… Sólo decir que estoy on line otra vez. Que esto vuelve a volver a empezar. Que toca arremangarse.

Somos 138, ¿no?