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Archivos Mensuales: mayo 2010

…Teoría del Sense of Wonder, o lo que sea… El caso es que no puedo estar más de acuerdo con lo que postula Celestino en uno de sus últimos cómics; tan de acuerdo que casi me da miedo:

“…una crisis similar se vive hoy día a comienzos del siglo XXI ante el secuestro económico que están sufriendo las artes en general por parte de la tecnología”

Llevo ya un tiempo pensando en cambiar el aspecto de este Fco. Javier Pérez Weblog y hoy, aprovechando que me han confirmado un par de cosas (de las que aún no puedo hablar aquí, pero todo llegará…) que previsiblemente provocarán muchísimo movimiento por estos lares, al fin me he sacudido la pereza y me he puesto a ello. Si estáis leyendo esto es que ya os habéis percatado de los cambios. Personalmente, encuentro el nuevo look mucho más ágil y funcional, al tiempo que austero (he sacrificado, por ejemplo, el bonito detalle de la portada de Tierra Hueca que servía de cabecera a la página, y limitado la paleta de colores a apenas dos), algo más serio que el anterior, pero también de lectura más agradable.

Para este lavado de cara, he introducido apenas cuatro cosillas de cosecha propia sobre la plantilla iNove, cedida generosamente por la gente de NeoEase, a los que les doy las gracias desde aquí.

Por supuesto, se aceptan comentarios y sugerencias al respecto de la nueva BlogTectura.

Ahora, a por ello…

* THE READING MACHINE (la imagen que acabais de ver arriba), porque a veces me gustaría quedarme a vivir en una ilustración de Bethalynne Bajema.

*FCO. JAVIER PÉREZ MOLA, porque Sergio Parra le nombra en una interesantísima entrevista.

*EL CASCO MOLA, porque Fco. Javier Pérez ya colaboró en el nº18, acaba de hacerlo en el nº19 (con el relato Plectro Kyuss) y lo hará en el nº20 (sucumbiendo a La Moda al aportar un relato de zombies).

*VUELVE VINALIA TRIPPERS, lo cual es una buena noticia en sí mismo; pero es que, además, el nuevo blog de la publicación lo inaugura el gran Javier Esteban.

Que cierre una librería siempre es una pequeña tragedia, por lo mucho y muy feo que el hecho denota. Que cierre una librería especializada en ciertas literaturas, esas que siempre quedan relegadas a las catacumbas de los grandes almacenes y demás artefactos generalistas y homogeneizantes, es una tragedia doble.

OUTSIDER, de la que ya hablé AQUÍ, esa librería consagrada a la CiFi, el terror y lo pulp, dejará de existir a finales de este mismo mes. Sin paliativos. Esto no es un llamamiento a que la gente acuda en masa a gastarse la pasta en la liquidación de emergencia con la que se está saldando absolutamente TODO lo que hay en sus estanterías, y a ver si así podemos salvarla. La decisión ya está tomada y es en firme. OUTSIDER  se nos muere, se nos ha muerto, y ahora sólo queda acercarse a recoger los preciosos pedazos, joyas engarzadas en el cadáver, obscenamente baratas, que nos restarán como recuerdo de extinción.

Acabo de hablar con Alberto, el padre de la recién fenecida. “No sé si es por la puta crisis, porque la librería no está en el centro y la gente es muy vaga, o por qué…”, me ha dicho. Los ojos le brillaban, pero no como brillan habitualmente, como brillan cuando te recomienda una oscurísima obra descatalogada que sabe que, precisamente a ti, te va a encantar. No como brillan cuando cuenta que montó su negocio por puro amor, arriesgando un trabajo fijo y un buen sueldo para que otros amantes de las mismas cosas que ama él, tan desamparados como él, tuviesen un lugar al que acudir cuando la necesidad aprieta y nadie parece ofertar lo que tantos demandamos. No, lo ojos no le brillaban así. Le brillaban porque se estaba aguantando las lágrimas. Al poco, no ha podido aguantar más y las lágrimas han aparecido. Es horrible ver a un hombre adulto llorar porque sus ilusiones, las ilusiones de verdad, las que viven muy dentro pero exudan a la mínima, se han partido en dos y se han podrido y no significan nada.

“Nadie lee ya, tío… Nadie lee…” me ha dicho. Y sé que es mentira, pero he sido incapaz de replicarle.

Desde mi ventana veo el escaparate de la tienda y el rótulo que corona la entrada. Reza: OUTSIDER, librería especializada en literatura popular. Leo el rótulo una y otra vez, y me siento extraño. Oscilo entre la lástima y el cabreo. Hoy vosotros, el pueblo, a quien va dirigida esa “literatura popular”, me parecéis un poquito más una mierda. Un montón de factores se acumulan, pero la conclusión siempre es la misma: sois una mierda, por permitir según qué cosas que luego llevan a que pasen estas.

Necesito salir fuera y ahostiar algo.

Estrategias Contra la Arquitectura es mi contribución a la nueva iniciativa de Nanoediciones, la Colección Micromóvil: librillos autoplegables (como los de las colecciones de narrativa y poesía de la misma editorial) en los que se han sustituido los habituales cinco textos por otros tantos códigos QR, sólo legibles mediante teléfono móvil. La “gracia” aquí, sin embargo, es lo limitadísimo del formato, que apenas permite algo parecido a micro-haikus de, como máximo, cien caracteres (incluyendo espacios).

Estrategias Contra la Arquitectura no son microrrelatos, no es poesía, no es una historia.

Estrategias Contra la Arquitectura parte de una sencilla licencia: “tenemos la tecnología, ¿no?, pues hagámoslo“: imagina estos códigos QR, impresos en pegatinas y librillos, repartidos por fachadas, farolas, bancos públicos, vagones de metro, buzones de correos, furgones blindados… la ciudad como un tablón de anuncios cifrados, la ciudad de nuevo un espacio en verdad público y codificado únicamente por y para los que “entienden” y aprovechan la tecnología. Imagina un ejercicio de deriva situacionista a través de ese hábitat recuperado. Eso es Estrategias Contra la Arquitectura: graffitis para un presente de proto-Realidad-Aumentada.

Estrategias Contra la Arquitectura será publicado en seis entregas. La primera de las cuales, disponible para descarga ya desde hoy mismo AQUÍ.

Salgamos a la calle.