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Archivos Mensuales: julio 2010

Me despierto esta mañana y, como cada mañana, repaso con el primer café las actualizaciones de los (muchos) sitios web a los que estoy suscrito. Me encuentro por ahí una “nota de prensa” del señor Greg Egan (autor de Axiomático, Ciudad Permutación, etc.), colgada en su web hoy mismo, en la que pide a sus lectores españoles no compren sus libros editados por Grupo AJEC porque aún no se le ha pagado el adelanto pactado hace tres años, y porque AJEC está publicando su obra en e-book sin pedir consentimiento:

If you read my books in Spanish, please don’t buy any editions from the publisher Grupo Ajec. Ajec are currently selling versions of Teranesia, Axiomatic and Diaspora (under their imprint Albemuth Internacional) in both paper editions and as e-books, despite being in breach of their agreements with me. They never legally acquired e-book rights at all, and they never paid the advance that was due when they signed the contract for Diaspora three years ago.

I have several other books currently available in Spanish from reputable publishers (Distress and Quarantine from Ediciones Gigamesh and Permutation City from Ediciones B, as well as Luminous due out soon from Bibliópolis / Alamut), and I hope that Teranesia, Axiomatic and Diaspora will, before too long, be made available from a reputable publisher.

Cosa que inmediatamente me parece algo chungo y feo, por explicarlo mal y fácil. Pienso en que AJEC es la única (La ÚNICA) editorial que se arriesga con tipos como yo y Pérez Navarro y Luís Montero y otro montón de gente joven y rara. Pienso que, aun así, eso no justifica tratar a los autores de cualquier manera, menos aún a autores de la talla del mencionado señor Egan. Pero, joder, es que AJEC es La Única. Pienso en que yo tampoco he visto un duro aún por mi Dionisia Pop! Claro que automáticamente supongo que es porque esa primera y embrionaria antología mía no ha vendido una mierda. Pienso en que la polémica que pueda generar las palabras del señor Egan son una puta jodienda, teniendo en cuenta que en un par de meses saco libro con AJEC. Y qué coño va a pensar la gente… Así que me cago en la madre que parió al señor Egan y, llegados a este punto, caigo en la cuenta de que tengo demasiadas cosas que hacer hoy como para quedarme ahí, frente al ordenador, pensando chorradas.

Y a pesar de esta última y brillante conclusión, el asunto se me instala como un runrún en una esquina de la cabeza.

En determinado momento del día, vía iGoogle, descubro que la cosa ha llegado hasta la página principal de Menéame, y que los comentarios allí son, en su mayoría, de condena. Algunos incluso insultantes. Unos cuantos (como suele ser habitual en Menéame, por otra parte) directamente subnormales. Se dicen muchas cosas al respecto de AJEC, y ninguna buena.

Y en un par de meses tengo que publicar mi primera novela con AJEC… Vuelvo a cagarme, ahora en mi puta suerte. El asunto-runrún se convierte en un mosqueo considerable.

A todo esto, acabo de volver a casa. Abro el ordenador y lo primero que me encuento esta vez es una respuesta de Raúl Gonzálvez (dueño y señor del dichoso Grupo AJEC) en el foro de Sedice, que reza tal que así:

Bueno, antes de que vaya esto a más, aclarar que ha sido un fallo entre los agentes de Egan en Inglaterra y mío.
Les mandé el pago del importe hace ya muchos meses por cheque, y por lo visto no lo habían hecho efectivo, ni yo me había dado cuenta que no lo habían hecho.

El lunes soluciono el tema sin que haya mayores problemas (que hoy los bancos están cerrados).

Sobre el tema de ebooks, el contrato que firmo con los autores extranjeros especifica para todos los formatos de venta (luego me dicen que para todos los formatos “en papel”), cuando les da la gana, y hay que volver a pagar, claro, pero a mi juicio no es así. De todos modos, veré si me sale rentable pagar otro anticipo por un libro que ya he pagado, siendo las ventas en ebook testimoniales.

Saludos.

Que vale, no creo que sean las formas más correctas de abordar cosas como la que nos ocupa, porque, tal como yo lo veo, si uno de sus autores está criticando a su editorial, lo mínimo sería responder a éste desde la propia web de la editorial, zanjar el asunto rápido y con nombres y apellidos, no firmando con un nick y en un foro de aficionados con muy poca o prácticamente ninguna visibilidad. Aunque también puede ser que sea sólo cosa mía, y cada cual es libre de gestionar su mierda como crea más conveniente.

Me deja más tranquilo, sin embargo. Lo suficiente como para escribir estas confusas líneas y dar desde aquí, desde la confusión (y desde el “no-estoy-del-todo-de acuerdo-con-varias-cosas”), mi apoyo a Raúl; así como transmitirle mi deseo de que el malentendido quede en apenas una tontada de la que no se acordará nadie en un par de días.

Pues eso.

No es porque cuente a Javier Esteban entre mis mejores amigos. Tampoco porque la edición corra a cargo de Viaje a Bizancio (sí, la de mi Antifuente y mi La Memoria Invisible). Siquiera porque el prólogo haya sido perpetrado por este vuestro seguro servidor. La noticia de la inminente publicación y puesta a la venta de El Principio Antrópico es importante porque, como he defendido desde el día en que su autor me remitió el seminal manuscrito del que ha salido todo esto, al fin vamos a tener en la calle, al alcance de cualquiera, uno de los mejores libros de género (etiqueta del todo cuestionable, soy consciente, pero así lo veo yo) que se hayan escrito en lengua española. Uno de los cuatro o cinco puntales básicos sobre los que, estoy absolutamente convencido, se asentará cierta forma de nueva literatura, y a partir de los cuales se medirá a los vengamos detrás. Olvidad todas esas tontadas AfterPop y centrad la atención en lo que de verdad pesa y sirve.

Y que conste que estoy tratando de escoger muy bien las palabras para no sonar demasiado exagerado.

A partir del próximo 30 de julio lo tendréis ahí, en vuestra librería. Haceos con él y juzgad vosotros mismos.

(PD: estoy repasando esto que acabo de escribir cuando un mensajero de MRW llama a mi puerta. Trae un paquete con remite de Sevilla que, como no podía ser de otro modo, contiene un ejemplar sólo para mí de El Principio Antrópico. Hay días en que todo se suma y el mundo es jodidamente perfecto)

GRUPO AJEC anuncia hoy en su página web la próxima publicación de mi primera novela, Hierático.

Barcelona, principios del siglo XXI. La ciudad, tras la subida del nivel del mar provocada por la fusión de los polos terráqueos, es ahora un inmenso cenagal anárquico poblado por pervertidos, traficantes, gurús alternativos y toda la escoria que dejó atrás el éxodo posterior a su anegamiento.

El hogar ideal para Aitor Estebowsky, un detective homosexual, decrépito, adicto a las drogas, el alcohol y el sexo. Expulsado con deshonor de La Compañía, la mayor organización de contraespionaje mundial, el detective consume sus días entre la desesperante falta de clientes y sus devaneos por RealKonsens, un simulador social on-line en forma de realidad alternativa no mucho más agradable que la realidad formal.

Pero todo cambiará cuando Aitor reciba la visita del coronel Pascual El Lagarto Larraz, quien trae consigo un encargo imposible de rechazar: La Compañía ha perdido en Barcelona la pista a algo llamado “El Demótico”, un artefacto neurolingüístico extraterrestre que puede ser la última esperanza de la humanidad de salir de este planeta Tierra condenado a muerte. Y el ex-operativo de campo Estebowsky, por sus contactos y sus peculiares inclinaciones, es el único cualificado para encontrarlo.

Poco se imagina el malogrado héroe accidental, sin embargo, que en sus pesquisa se verá obligado a enfrentarse a ejércitos ninja, fantasmas del pasado, muertos vivientes lotófagos, villanos de serie B y conspiraciones dentro de conspiraciones dentro de conspiraciones capaces de volver del revés la cordura de cualquiera.

En Hierático, Fco. Javier Pérez (autor de Dionisia Pop! y Antifuente) pervierte y retuerce los mecanismos y lugares comunes de las antaño populares novelas “de a duro” para dar a luz a una obra que es tanto una actualización como un homenaje a éstas, un ejercicio de revisionismo como una parodia psico-sexual. Desopilante, explícita, alucinada, clásica sólo en la forma… Una Pulp Fiction no apta para todos los públicos.

Según fuentes no oficiales, el engendro saldrá a la venta el próximo 11 de octubre, si no hay contraorden.

En breve, más noticias sobre ésta y un par de cosillas más que flotan por ahí.

El mar entrevisto a través del andamiaje. Amaina la tormenta, azul eléctrico bajo los rayos que ya caen muy lejos y gotas de lluvia tamborileando sobre el inmenso toldo que cubre la fachada de la casa en ruinas. Fantaseamos, inventamos. Sólo podemos ver el exterior a través de los minúsculos agujeros de imaginación en la lona. Siluetas en el cristal y sombras. Máscaras.  A veces las voces finadas pueden ser truenos.

Extracto de una larguísima entrevista a David Simon (creador de The Wire, Generation Kill y Treme, entre mil otras cosas más) en la edición digital del New York Magazine:

“Que le den por el culo a la exposición”, dice alegremente, mientras volvemos al bar. “Simplemente “haz”. La exposición puede venir después”. Está describiendo una teoría de la narrativa televisiva. “Si puedo despertarte la suficiente curiosidad, existe esa cosa llamada Google. Si sientes curiosidad sobre los indios de Nueva Orleans, o sobre músicos “de segunda fila”… puedes buscar todo eso ahí”. Internet, sugiere, puede proveer su propia forma de libertad creativa, liberando a los escritores de tener que explicar demasiado, permitiendo a la historia dar luz a los personajes desde ella misma.