HIERÁTICO / CINCO CANCIONES DE CUNA

Vale, ahora en serio…

En la última entrada de este blog, comenté que, antes de que acabe el año, dos editoriales distintas van a publicar mi primera y segunda novelas; Hierático y Cinco Canciones de Cuna, respectivamente. Pues atención, porque voy a enseñaros las cartas. Y puede que, entre líneas, acabéis obteniendo la explicación que prometía allí al respecto de ese “hecho editorial” al que me he referido en más de una ocasión.

Vayamos por partes, que dijo aquél:

Hierático es fruto de una reflexión un tanto estúpida: un buen día me di cuenta de que, sí, vale, el grueso de mis influencias provienen de gente como Ellroy, Burroughs, Pynchon, Panero, Baer, Matheson, Delano y etcétera, todo muy respetable,  pero que también en lo que hago hay un sustrato que sería un error obviar; uno de cosas a medio recordar, como leídas en la cama durante un gripazo y a cuarenta de fiebre, compuesto por una amalgama caótica de novelas “de a duro”, bolsilibros de casi todos los géneros y subgéneros imaginables, volúmenes encontrados al fondo de la estantería en casa de mis padres, tebeos de Mortadelo y Filemón y Anacleto, revistas cutres y proto-fanzines. Dándole vueltas a esto, removiendo en el cieno radiactivo que es ese sustrato, centrándome sobre todo en las pulp fiction imposibles publicadas por Toray, Cliper y, más que otra, Bruguera, descubrí, primero, que los cerebros y manos detrás de éstas, los Silver Kane, Lou Carrigan, M. Da Silva, Clark Carrados y demás, eran en realidad señores de Madrid, de Barcelona, de Sevilla, de Gandía; luego me enteré de cómo trabajaban dichos señores: a destajo, escribiendo una o dos novelas A LA SEMANA, por una miseria, en jornadas de doce o catorce horas delante de la máquina de escribir. Fascinante. Cuanto más buceaba en la información que iba reuiniendo por ahí, más me obsesionaba y más aprendía de las técnicas y fórmulas de las que se servían estos estajanovistas de la ficción, hasta que no pude resistir la tentación de ponerme yo mismo a ello.

Ahí estaba la idea de base para Hierático, la que, casi a mi pesar, tenía visos de ser mi primera historia larga: un homenaje a las novelas “de a duro”, una historia de género negro + CiFi + terror + humor, una actualización en la que cupiesen también el sexo y la ultraviolencia. Dediqué exactamente tres semanas a ello, entre documentación, redacción y correcciones. Aplicándome sólo tres reglas: darle duro a las teclas, ser todo lo explícito y bizarro que pudiese y pasármelo bien. La verdad sea dicha, fue una puta gozada.

De esto hace casi tres años, lo que situaría pues a Hierático, en una hipotética línea temporal al respecto de mi “obra”, entre los cuentos contenidos en Dionisia Pop! y los relatos de Antifuente.

¿Por qué el retraso en la publicación, entonces? Bien… Una vez realizada la santa locura, no tuve que mover demasiado el manuscrito. De hecho, no tuve que moverlo en absoluto. A Raúl, de Grupo AJEC, que había apostado ya en su día por mi primera antología, le encantó la propuesta y decidió llevarla a término. Firmamos el contrato de edición, y ya sólo quedaba esperar. Y esperamos y esperamos y esperamos, y entretanto publiqué otro volumen de cuentos, y una novela gráfica, y un poemario, y esperamos y esperamos y esperamos un poco más, casi hasta hoy mismo. La cosa aquí está en que AJEC, siendo una editorial de las características que es (pequeña, especializada y la única con los suficientes redaños como para dar a voz a autores jóvenes y, en muchos casos, “raros”, que no tendrían cabida en otro sitio), tiende a los problemas, a los retrasos y al hacer las cosas como buenamente se puede. Y no es culpa de nadie, si acaso de cómo está de convulso el panorama en estos tiempos que corren.

Cinco Canciones de Cuna, por su parte, es harina completamente de otro costal. Se me hace bastante difícil precisar de dónde salió todo: de una necesidad visceral de ver hasta dónde podía llegar, de saber cuánto podía dar de mí mismo, de tener un relato en la cabeza que mezclaba todo lo que me gusta a un nivel íntimo, de querer volcar en la página ciertas ideas políticas y, al mismo tiempo, trabajar con sensaciones que sólo me admito en voz baja, a oscuras, insomne y en momentos muy vulnerables. Los personajes estaban vivos en una porción de mi cabeza que cada vez demandaba más atención; el contexto se convirtió en un sitio muy real y tangible para mí; mil cosas iban cuadrando conforme estructuraba el relato, que iba creciendo y creciendo, desde el cambio de perspectiva que significó el nacimiento de mi hijo, a la reverencia a los espacios interiores psicológicos y a la ficción como materia prima y no como resultado último, pasando por la relación de mi abuelo con mi abuela, Lorca y sus  “viejas voces imperiosas que patinan por la sangre”, los canales de comunicación excéntrica, el fantasma de Anna Kavan e, incluso, los videojuegos.

Sólo armar los mimbres de Cinco Canciones de Cuna ya requirió tanto tiempo como todo el proceso de la novela anterior. Tres semanas de buscar las referencias, el estado de ánimo correcto, planificar las idas y venidas de los personajes y diseñar el tapiz de sus interrelaciones. Dediqué el siguiente mes y medio a escribirla en forma de guión de cómic. Pero no estaba ni pensada, ni destinada a ser convertida en viñetas. La dejé descansar, me centré en otras cosas y la retomé para darle forma tal y como es ahora, como debía ser; como pedía ser. En total, un trabajo de algo más de cuatro meses, pongamos medio año, finiquitado en abril del pasado 2009.

El manuscrito resultante, sin embargo, sí estuvo una temporada dando vueltas por ahí. Por casas y despachos que ahora no vienen a cuento. El caso es que un año después, en marzo de este mismo 2010, acabó en el mejor sitio posible: en manos de los artífices de una preciosa revista llamada El Casco, en los cuales, según cuentan ellos mismos, coincidieron sus intenciones de echar a andar un proyecto editorial precioso (que, además, casa muy mucho con casi todo lo que pienso al respecto del mundillo y sus visicitudes y sus mierdas…) con el haberse enamorado de la novela. Sin pensarlo y enseguida, pues, nos pusimos a ello y, si no ocurre lo impensable, Cinco Canciones de Cuna cerrará su primer ciclo vital (el de la creación y edición; el segundo es ése que corresponde a vosotros, los que tenéis a bien echarle un vistazo o veinte a lo que hago, tan largo como sea vuestra voluntad) el próximo noviembre, en la novísima Aristas Martínez, inaugurando su colección Ediciones Pulpas (y sí, a mí también me parece esto último un chiste de los jodidos hados).

Y eso es lo que hay. Ahí lleváis unos cuantos “porques”. Id con Dios.

Comprad mis libros.

3 comentarios
  1. Eso haremos, sin duda. Si los encontramos y tal (aunque estamos cogiendo soltura en la minería de librerías ^^).

    La pregunta es… ¿nos veremos en Sitges para que nos dedique Hierático? (y para medianas y chinazos dándose de leches, si es menester, claro). Vamos del 14 al 18… y el boli lo pongo yo 🙂

    Saludos!

  2. Vengo de París-Valencia un poco cabreado, porque me he ido allí corriendo después de haber leído al reseña que te hizo el señor Wolfville en su blog -el carnavaldelsenñorwolfville- y no sólo no tenían el libro, sino que ni siquiera tenían otros títulos de Ajec, lo cual es la primera vez que me pasa, porque en esa misma librería ya me había provisto yo, entre otras, de la antología de Mars -“El rayo verde en el ocaso”- y de dos relatos geniales de Steel -“Donde los ángeles no se atreven/ La muerte del capitán futuro”. O sea, que me toca encargarlo y esperar, ¡con lo feliz que me las prometía yo este puente con tu “Hierático”. En cuanto lo lea ya escribiré algo sobre él en mis Zapatos.
    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: