#SpanishRevolution

Antes que nada, y por si alguien se lo pregunta: me considero antidemócrata. Una de la media docena escasa de cosas importantes que ha aprendido en treinta y dos años de vida es que un político, cualquier político, al final, no es más que alguien que se despierta cada mañana con la esperanza puesta en decirle a los demás lo que deben hacer; y eso convierte a cualquiera, a mi modo de ver, en un enfermo mental peligroso. Creo firmemente en que el ser humano en general, ya inmersa la especie en el siglo XXI del calendario gregoriano, no es ningún crío pequeño al que se deba educar a base decretos unilaterales, amenazas, multas y demás, sino con guías de procedimiento y con opciones. Como creo muy de corazón en que los varios sistemas entrelazados existentes (del sistema financiero al sistema electoral, pasando todos los sistemas de clase y culturales), están obsoletos y sólo sirven para perpetuar a los locos en sus poltronas y a los bobos frente a sus múltiples plataformas de entretenimiento; a su vez, el mero hecho de votar perpetua y otorga validez a dichos sistemas.

Es por todo esto, y por la simple, llana y vieja coherencia con uno mismo, por lo que no puedo, moralmente, apoyar ni a ¡Democracia Real Ya! ni a No Les Votes.

Aun así, esta tarde voy a estar en Plaza Catalunya, manifestándome y lo que haga falta con los acampados allí y con quien tenga a bien pasarse.

Mi idea de un “Estado Deseable de las Cosas”, o sea, mi utopía personal: que tomásemos conciencia, al fin, de qué somos, quiénes somos y en qué momento nos encontramos; un mundo organizado en pequeñas comunidades autogestionadas, anarquistas (esto es, sin gobierno definido y sólo dependiente de las variaciones de flujos de fuerza y pensamiento y gestión de la información y los recursos de la misma comunidad) y relacionadas sinérgicamente entre sí, con cada uno de los miembros que las conforman tomando responsabilidad última de sus decisiones, ideas  y actos a fin de ponerlos en común con los de los demás.

A veces, para qué engañarnos, fantaseo un poco demasiado para mi propio bien con que en algún momento la tecnología avanzará lo suficiente como para permitirme comprar con mis ahorros un pequeño asteroide terraformado y una nave espacial, emigrar allí, solo, y sentarme a silbar mientras observo con mi telescopio cómo el planeta tierra revienta. Me temo que soy algo sociópata, y además arrastro conmigo, como un estigma, un serio trastorno de ansiedad crónica.

Es por esto que, desde que tengo derecho a voto, casi nunca lo he ejercido o me he dedicado a sabotear la mesa electoral que me correspondía. Es por esto que nunca me acerco a manifestaciones ni acciones reivindicativas y por lo que, por mucho que ame a la música por encima de todas las cosas, cada vez asisto a menos conciertos o a cualquier lugar donde haya demasiada gente.

Aun así, esta tarde voy a estar en Plaza Catalunya.

¿Por qué? Yo mismo llevo preguntándomelo todo el día, desde que ha decidido que debía estar ahí. En parte, supongo, es porque soy uno de esos demagogos que se quejan de que la gente salga a la calle a celebrar el resultado de un partido de fútbol, pero no a luchar por lo que les corresponde, pero a la vez intento ser consecuente. En parte, porque veo lo que está emitiendo LaTele.cat, esa reacción popular al modo en que se le ha destapado el plumero estos días a los medios de comunicación tradicionales, reacción a la estupidez del ayuntamiento de apagar las omnipresentes cámaras de la zona sin contar con que hoy en día ya todos llevamos una cámara y una conexión a Internet encima, y trazo paralelismos entre lo que los vídeos me muestran sobre cómo se están organizando allí y cómo me gustaría a mí que fuesen las cosas. En parte, porque el momento huele a historia y quiero formar parte de ella, no sólo leerla en Twitter, porque siento que los que ya llevan protestando desde el domingo lo están haciendo un poco por mí y no me gusta ir debiendo cosas, menos aún si las deudas son morales.

Así que esta tarde voy a estar en Plaza Catalunya. Manda cojones. Quién me lo iba a decir a mí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: