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Archivos Mensuales: octubre 2011

Pues resulta que me chivan en los comentarios a otro post en este mismo sitio, que en algo llamado El Carnaval del Señor Wolfville hay una reseña de Hierático suficientemente potente como para, no sólo hacer que el autor del comentario salga raudo a su librería habitual a conseguirse un ejemplar, sino fastidirle en cierto modo el inminente fin de semana largo por no haber podido hacerse con él. Así que busco el mencionado blog, que no conocía, y, caramba, ahí se habla de todo lo que me gusta y algunas cosas más. Y sí, hay un crítica a Hierático de esas que le sacan a uno los colores y le montan en la nube del egotrip durante un buen rato, diciendo cosas tal que así:

Sin tener nada que ver, la estructura de la historia -una novela corta en la que caben todo tipo de enredos psicodélicos- me trajo a la memoria al Pynchon de “La Subasta del Lote 49”, obra escrita cuando el genio americano era un joven psicodélico dispuesto a comerse el “establishment” literario. Ojala el señor Pérez, trabajando siempre en ese “underground” cada vez más valorado, continúe con tan noble empresa.

Joder… Mil gracias, señor Wolfville, sea usted quien sea. Y señor Ricardo Signes: siento mucho que se le haya frustrado el plan para el puente, pero gracias a usted también por el chivatazo, porque desde luego me ha alegrado el mío.

Desde hoy mismo se puede leer, en la web de Literatura Prospectiva, la crítica a mi Cinco Canciones de Cuna que se marca el insigne José Ramón Vázquez (también responsable de entrevistarme a principios de mes para la misma página). Crítica que, sin ser complaciente, me gusta. Por lo equilibrado, porque confirma que ciertas texturas y ciertos mensajes que tenía en mente al escribir están llegando y calando, y por cosas como esta:

La marca de la casa de Pérez, su forma de abordar su obra, es deliberadamente oscura y compleja. Pero igual que cuando uno se sumerge en el agua helada, el cuerpo se acostumbra a ello y lo que produce frío es el retorno al medio aéreo de siempre. No es literatura de masas, no es literatura de género, quizá no sea ni literatura prospectiva. Como William S. Burroughs y tantos otros, lo que hace Francisco Javier Pérez es literatura. A secas.

Es viernes. Salid al nuevo frío.

…lo que yo intento, pues, es narrar otra realidad que o bien es una más en la amalgama de realidades, de narrativas, de formas de dar forma a la existencia, o es tan prescindible y sin sentido como la comúnmente aceptada. Sea como sea, considero que lo que hago es absolutamente realista, sólo que no es consensual.

 

Desde hoy mismo puede leerse la entrevista que José Ramón Vázquez tuvo a bien hacerme unos días atrás para el portal Literatura Prospectiva, en la que hablamos de géneros, mezclas, cómics y la pobre, pobre, pobre y maltrecha realidad.

Disfruten.

Supongo que ya puede contarse…

Si todo va bien (o, al menos, va como hasta ahora), a principios del próximo diciembre verá la luz Orígenes del Lodo, mi segunda novela con Aristas Martínez; como la anterior, dentro de su colección Ediciones Pulpas.

A modo de presentación del artefacto, os dejo aquí la portada, en la que Fidel Martínez vuelve a demostrar todo lo que da de sí su arte, junto con una pequeña sinopsis:

 

Ruina Stereo sospecha que sus tutores le están envenenando. Ya no es uno más. Ya no se siente parte de la mente colmena que conforman él y el resto de hermafroditas que sirven de operarios a la Fábrica de Lodo. Sueña despierto con Lejos, sus calles y sus gentes y, si bien sabe que nunca jamás podrá, ni le dejarán, adaptarse a unas y otros, vive inmerso en la esperanza de que al menos ser un paria en aquel contexto resultará menos tóxico que aquí, en esta colonia erigida entre los desechos y las metáforas desgastadas de la civilización occidental.

 

Este súbito despertar de la conciencia llevará a Ruina a descubrir el amor e incluso le hará ascender en la empresa, entrever cómo funciona su mundo y quiénes lo hacen posible, pero también le mostrará que el individualismo lleva pareja una cantidad de dolor casi imposible de soportar, que la venganza, la traición y la revolución pueden dibujarse a más de una escala a la vez.

 

Y que Lejos, de algún modo, queda aún mucho más lejos de lo que temía.

 

En Orígenes del Lodo, la segunda entrega de la trilogía iniciada con su anterior Cinco Canciones de Cuna, Fco. Javier Pérez lleva al lector de vuelta al espacio, texturas y temas en ésta con una historia radicalmente distinta y, al tiempo, paralela; un cuento de hadas industrial y posmoderno sobre la contaminación ambiental y psicológica, y los límites de la realidad consensual.

 

Como se puede leer ahí, Orígenes… es la segunda parte de una pseudo-trilogía con Cinco Canciones de Cuna como punto de partida, aunque “trilogía” debe entenderse aquí del modo más laxo posible. Cada una de las tres entregas que la conforman son historias autoconclusivas e independientes, sin un solo personaje en común; lo que les confiere unidad es, por una parte, que estén escritas desde un mismo punto de vista narrativo (rigurosa tercera persona del presente), que compartan un mismo mecanismo contextual (la acción transcurre en un no-espacio que tanto podría ser un futuro probable o una dimensión alternativa, como una realidad subliminal o subconsciente; contrapuesto éste a un espacio que nos es mucho más cercano y consensual, al que se hace mención continuamente -el “Otro Lado” en Cinco Canciones…, “Lejos” en Orígenes…– y que provoca continuas interferencias en el continuum de la historia) y, por otra, que cada una venga definida por un color determinado, cuya semiótica empapa la narración (el gris en la primera, el marrón en esta), relacionada asimismo con la posible semiótica que se podría aplicar a distintas formas de contaminación (atmosférica en una, antropogénica industrial-cultural en la otra).  Orígenes del Lodo es por tanto, para mí, un paso de gigante hacia algo aún mayor. Sólo espero que a vosotros os parezca lo mismo.

Más noticias, en breve.