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Archivos Mensuales: noviembre 2011

Forman como nuevos reclutas, tan limpios y tan recién salidos del pasado inmediato y que desde hoy ya no importa, listos para ocupar cierta trinchera, a las órdenes de sus nuevos amos. Van a morir, de algún modo. Forman sobre la funda azul pitonisa de la mesa, echando de menos a la bola de cristal, las runas, la vela y la campana; el libro está. Los libros están. Dispuestos a ser eviscerados pero sólo desde un plano; un plano intelectual y ambiguo.

 

La concurrencia. Los que no conozco, los que conozco mucho y los que conozco algo menos. En primer plano, de izquierda a derecha, yo -el autor-, Javier Calvo -traductor y novelista, maestro de ceremonias- y Luis Gámez -escritor y músico, forense-; en segundo, los intrumentos biológicos de escaneo y registro. Empieza la disección y se dice que Orígenes del Lodo amalgama tanto que es imposible encuadrarlo en un solo género,  “no es ciencia ficción, no es alegoría, no es surrealismo y no es terror: es simplemente un monumento a sí misma. Genera su propia definición y sus propias normas.” . Intentamos ajustar el diafragma de la imagen de conjunto: defino a algunos de mis libros, sobre todo Cinco Canciones de Cuna y este Orígenes del Lodo como artefactos: dispositivos de mecánica alquímica para la hipnosis cultural que monto a base de géneros y de interferencias. Algo de lo que he dicho ha debido, necesariamente, convencer a alguien. Aun así, seguimos debatiendo.

Se supone, y se supone bien, que un escritor más o menos siempre se adscribe a alguna tradición, a alguna corriente, se dibuja en una esquina como un afluente de un todo mayor. Se me calientan los cascos y tomo notas y me dibujo en mi propia libreta. Espirales, más que nada. También un sello, que no me saca del apuro pero me consuela. Declaro que soy mi propia corriente literaria, porque no sé qué más decir y porque le debo demasiado a demasiados antes y otros tantos que vendrán. Para decir eso hay que o bien tener muchos huevos, o ser un inconsciente de cojones. Adivinad qué soy yo. Ni un soldado ni una pitonisa, eso os lo aclaro desde ya.

La terrible y pequeña muerte que representa explicarse. No, no me considero hermético, pero creo con fe ciega y fanática que lo que hago sólo puede traducirse desde la escritura misma, desde la abstracción de la letra y los procesos implicados en su decodificación, desde el intelecto sobrerrevolucionado, desde que los conceptos adquieran entidad Dentro, porque Fuera, en el espacio comunal de lo oral y la conversación, éstos tienden a convertirse en mutantes defectuosos, deformidades cojas y tuertas y medio idiotas.

“En Orígenes del Lodo, la segunda entrega de la trilogía iniciada con su anterior Cinco Canciones de Cuna, Fco. Javier Pérez lleva al lector de vuelta al espacio, texturas y temas en ésta con una historia radicalmente distinta y, al tiempo, paralela; un cuento de hadas industrial y posmoderno sobre la contaminación ambiental y psicológica, y los límites de la realidad consensual.”

Aún no hace cuatro días de la presentación de Orígenes del Lodo, y ya tenemos aquí la primera reseña. Espectacular, sonrojante y de la mano del señor Rotbailer:

Imaginemos una red. Dentro de la red un núcleo. Personajes atrapados por aquello de lo que están indefectiblemente construidos, sea esto el estado químico cualesquiera. Ahora piensen, ¿qué es lo que siempre puede moverse dentro de una red, cuando todo está atado y bien atado? Claro que hay agujeros, joder. Si no, ¿de qué mierda de red estamos hablando? ¿Quién ha dicho cucarachas? ¿Quién ha dicho palabras-miasma, twisted things, twisted creepy words, nuevos SIGNIFICADOS obligan a nuevos BAUTIZOS?

Así da gusto, joder.

Es viernes y esta tarde presentamos Orígenes del Lodo. Ahora son las nueve y media de la mañana. Es viernes y esta tarde presentamos Orígenes del Lodo, son las nueve y media de la mañana y estoy teniendo un ataque de pánico en el metro, de vuelta a casa tras dejar a mi hijo en el colegio. No puede ser que ambos hechos estén relacionados. No, porque es viernes, es temprano, esta tarde presentamos Orígenes del Lodo y un par o tres llevan desde ayer noche, desde la presentación de la nueva colección de la editorial, hinchándome el ego con las posibilidades del artefacto, haciendo mapas imaginarios de lo lejos que puedo llegar con los libros que hay hasta la fecha y los que hipotéticamente vendrán detrás. No puede ser. Me bajo en mi parada y llego al portal de mi edificio (del lugar que habito, pero no el metafórico sino el real) y subo las escaleras de dos en dos. No recuerdo abrir la puerta. No recupero el aliento hasta que me tiro en el sofá y me hundo durante un par de horas en una suave y gris languidez post-traumática.

Digamos que ya estoy preparado.

Almuerzo con los editores y recojo al niño del colegio. Digamos que ya estoy preparado porque, de lo de esta mañana, no le digo nada a nadie. En Gigamesh, antes de la presentación, hay gente a la que no conozco y gente a la que conozco muchísimo y gente a la que conozco un poco menos. Están y estoy. Bien. Digamos que preparado. Un par de mis mejores amigos me abrazan. Preparado, pues. Echo de menos a otro par, pero cada uno de los presentes cuenta por uno, así que bien. Bien. El sr. Javier Calvo y el sr. Luis Gámez son los mejores maestros de ceremonias posibles. Vengo leyendo religiosamente (y aquí el adverbio no es gratuito) la obra del primero desde que un colega me la recomendase allá por el año 2001, y a día de hoy van ya cuatro lecturas exhaustiva del Libro de las Transformaciones del segundo, así que os podéis hacer a la idea de lo que representa que gente a la que admiras de esa forma acepten sentarse a la mesa con uno para hablar, no sólo con él, sino de él. El sr. Javier Calvo y el sr. Luis Gámez me ponen de voz propia y autor relevante, y me ponen de amalgamador y raro en general; en realidad, debo quedar en algún punto intermedio entre esas cuatro coordenadas, simplemente, nada más, pero se lo agradezco igual. Desde el momento en que empiezo a contribuir yo, la presentación se convierte en un juego del pilla-pilla: Calvo y Gámez son listos, muy listos, y saben muchísimo de lo suyo y de lo mío, pero yo estoy de un humor raro y nervioso: me persiguen y cercan, tratando de que desvele en voz alta mis mecanismos y mis temas y mis intenciones, y yo finto y esquivo y a veces huyo y otras me río. Vale, no estaba preparado; aun así, está siendo divertido. Llega el turno de preguntas. Como era de esperar, apenas hay una sola.

Ha acabado. No ha sido para tanto. ¿O sí?

Me preocupa lo de esta mañana, aunque sólo hasta que llega la cerveza. No, en serio: ha acabado, pero no ha acabado, porque en el refrigerio post-presentación (una cerveza tras otra, tras otra, en una terraza cercana, no os vayáis a creer…) se sigue hablando de mí y aún tengo que ejecutar un par de fintas, en pleno bajón de adrenalina. Seguimos así hasta la cena y al fin yo ya no soy yo. No ha sido para tanto. Más cerveza, un par de ellas de doce grados, y charla filosófica con el que, para mí, es uno de los cinco mejores poetas españoles contemporáneos. No está mal. De lujo. Además, llegan las doce y resulta que, con la hora, llega su cumpleaños. Me siento cojo. Sensaciones contradictorias. Feliz pero preocupado; sin creerme del todo lo que ha pasado, pero en algún momento he dicho la soberana gilipollez de que “soy mi propia corriente literaria”, pero no soy casi nada y más bien pequeño, a esta mañana me remito, pero no se me pide otra cosa mas que sea parcial, pero necesito descompresión y poner esto por escrito. Casi mejor admirar a otros pero, joder, tras este viernes igual hasta acabo admirándome a mí mismo un poco más. Sólo un poco.

Casi nada, pero suficiente.

Tercera y última pista: lo que sonaba en el escripto/laboratorio durante las muchas horas de confección de Orígenes del Lodo: porque también es bueno saber de dónde vienen las texturas del revestimiento:

Sunn O))):

Monoliths & Dimensions

Flight of the Behemoth

00 Void

 

Zavod:

Zavod

 

Meshuggah:

Destroy Erase Improve

ObZen

 

Zu:

Carboniferous

 

Alice In Chains:

Dust

Alice In Chains

Music Bank

 

Hecho. A partir de aquí, el libro es todo vuestro. Y, si os apetece, nos vemos esta tarde para darle un par de vueltas.

 

Cucarachas: en Orígenes del Lodo, son más una descripción que un proceso; una herramienta de reconocimiento de patrones repetitivos y bucles, puesta al servicio de los puntos de apalancamiento de la historia  para formular, a modo de código-trampa, opciones, posibilidades y óptimas vías alternativas que eliminen los límites del sistema narrativo.  Avatares de la metanoia, existen sólo cuando las luces del narrador se apagan; acampan en la basura que la omnisciencia del narrador pugna por dejar fuera del relato y la reciclan en estructuras viables que reincorporar a éste: “La marabunta de cucarachas utiliza un río de papel de plata como tobogán. El río se divide en miles de afluentes y las cucarachas se deslizan y dan volteretas y decantan en los miles de costillares abiertos con separadores Gosset que tapizan la plantación de cadáveres. Dentro, construyen sus nidos usando la carne pútrida de corazones secos y pulmones ulcerados. Interrelacionan los nidos y demarcan colonias, estableciéndolas alrededor de factorías de metáforas.” (ODL, página 33 del manuscrito original)

 

Cucarachas: “Un canto de triunfo se elevó en un aire insensible, una antena sondeó el horrible silencio y se replegó sabiéndose satisfecha: todo bien. Todo en su sitio, como era en un principio.” Conversación nocturna con una cucaracha, Wole Soyinka.

 

Cucarachas: pilotos de la metáfora.

 

 

Asmodeo: contrafuerte arquetípico que sirve como transmisión de las cargas transversales a la cimentación de la estructura que compone mi nueva novela, Orígenes del Lodo: “llegó el futuro como un chaparrón y nos dejó a todos cobrando los cheques de Asmodeo, anegados de posibilidades desde el momento en que la tecnología se nos abrió a la manera en que se abre una pústula sobre la que luego caerán moscas como paramédicos del fin de la historia” (ODL, notas al pie de la página 40 del manuscrito original).

 

Asmodeo: “En la demonología hebrea, gran jerarca diabólico, ocasionalmente identificado con Belcebú, Príncipe del Infierno. Llamado “el destructor”, es uno de los demonios de más rancio abolengo. Aparece ya en la Biblia como el tenaz enamorado de Sara, quien sería luego mujer de Tobías: hasta la llegada del piadoso varón, que lo derrota, consigue matar en el lecho nupcial a siete aspirantes a la virginidad de Sara. En esta historia, Asmodeo se enamora de Sara, hija de Raquel, y cada vez que aquélla contrae matrimonio, mata al marido durante la noche de bodas. Así llega a matar a siete hombres, impidiendo que consumen el matrimonio. Más tarde, Sara se promete a un joven llamado Tobías, hijo de Tobit. Éste recibe la ayuda del arcángel Rafael, el cual le enseña cómo librarse del demonio. De este modo, Tobías coge un pez y le arranca el corazón, los riñones y el hígado, colocándolos sobre brasas. Asmodeo no puede soportar los vapores así desprendidos, y huye a Egipto, en donde Rafael le encadena.  En el Talmud, Asmodeo no parece ser una criatura tan maligna como en otros libros, sino que relata historias sobre su trato con el rey Salomón a quien -de mala gana- habría ayudado a construir el Templo de Jerusalén. En efecto estaba prohibido por las Escrituras construir un sagrado símbolo de la paz, tal el caso, usando instrumentos de hierro, el metal de la guerra por excelencia. Pero ¿cómo partir las piedras para construir sin usar herramientas? Salomón necesitaba el Shomir, que en algunas versiones de esta historia es una piedra capaz de partir rocas y metales, y en otras es un gusano. Benaia, el más valiente de los generales de Salomón, logra dominar a Asmodeo y traerlo a su presencia. Y a través de Asmodeo, el rey obtiene el Shomir. Pero Asmodeo, en venganza, toma la forma del rey Salomón y lo reemplaza durante cierto tiempo en el trono, mientras el verdadero rey vaga como un mendigo en tierras extranjeras.  En otra historia, Asmodeo es presentado como el rey de todos los demonios, similar al concepto cristiano de Satán, y como amante de Lilith después de que ésta abandonara a Adán.
Más cercanamente en la historia, es uno de los protagonistas del juicio de las posesas de Loudun. Alvaro Cunqueiro -siguiendo a Cabeil- asegura que en una de sus últimas apariciones fue amigo de Oscar Wilde, y que “su pasaporte inglés lo había conseguido gracias a la influencia de Florence Nightingale, y a la amistad de ésta con la reina Victoria”. El mismo Cunqueiro lo responsabiliza de la financiación de “la gran industria pornográfica europea” contemporánea. No parece difícil aceptar este último extremo, ya que los demonólogos lo dan como uno de los máximos corruptores, como el sembrador de la disipación y el error, y le atribuyen -en los infiernos- la superintendencia de las casas de juego.” (Francmasonería Simbólica del Segundo Grado, documentos de interés)

 

Asmodeo:  “Soy Asmodeo, inspirador de tahúres y dueño de todas las fichas del mundo. Conozco de memoria todas las manos que se han repartido en la historia de las barajas.  También conozco las que se repartirán en el futuro. Los dados y las ruletas me obedecen. Mi cara está en todos los naipes. Y poseo la cifra secreta y fatal que han de sumar tus generales cuando llegue el fin de tu vida.
Salzman: ¿ No desea jugar al chinchón?
Asmodeo: No, Salzman. Vengo a ofrecerte el triunfo perpetuo. Con sólo adorarme, ganarás siempre a cualquier juego.
Salzman: No sé si quiero ganar.
Asmodeo: ¡Imbécil…! ¿Acaso quieres perder?
Salzman: No, tampoco quiero perder.
Asmodeo:¿ Qué es lo que quieres entonces?
Salzman: Jugar. Quiero jugar maestro….Hagamos un chinchón.”

(Crónicas del Ángel Gris. Alejandro Dolina)

 

Asmodeo: Dios extraterrestre del sexo y la guerra.

 

 

El próximo viernes 25 de noviembre, y con la ayuda de los escritores Luís Gámez y Javier Calvo, será presentada en sociedad lo que viene a ser mi tercera novela, Orígenes del Lodo  (la cual ya presenté de forma algo menos formal AQUÍ).

El evento, al que quedáis desde ya todos invitados, tendrá lugar en la librería Gigamesh (Ronda St. Pere, 53. Barcelona) a las 19:00. Traed cerveza.

Bien, seamos adultos responsables aquí: odio la estúpida Navidad y todo lo que esté relacionado con ella, pero este año me apetece algo diferente: en lugar de, como viene siendo habitual, andar despotricando hacia todo oído que se ponga cerca, de fintar y esquivar compromisos y buenas intenciones, para al final acabar cayendo indefectiblemente justo en lo que más me repatea el hígado, que es  tener que andar intercambiando regalos excesivos, pomposos y del todo innecesarios, sólo porque sí, porque es la fecha, porque toca, sin que el acto de regalar signifique nada porque, admitámoslo, para casi nadie significa nada más la estúpida Navidad hoy en día, sólo un compromiso incómodo la mayor parte de las veces, he pensado en parchear el compromiso, ponerle una tirita de sentido a la obligatoriedad: tambien, el que guste, puede verlo como una excusa más o menos moral: en cualquier caso, una alternativa y un poco una apuesta también: TODOS los regalos que haga estas estúpidas Navidades serán productos facturados por empresas minúsculas o particulares.

Para ello, sin embargo, necesito un poco de ayuda: si estás leyendo esto y te dedicas a hacer tus propias cosas y venderlas al detalle, dame un toque y échame una mano a la hora de hacerme mi peculiar catálogo de compras: si fabricas complementos (bisutería, joyería, FIMO, crochet, origami, cuero, cerámica, vinilo, etc.), diseñas ropa, manufacturas juguetes, programas videojuegos independientes o tienes una pequeña discográfica o editorial, por favor mándame un enlace a tu tienda on-line, Etsy, eBay o cualquier sitio en el que pueda ver tu trabajo y desde el que hacerte un pedido, vía comentario a esta entrada o cualquiera de las formas de contacto especificadas en el blog (email o mensaje privado en Facebook o Twitter).

Con los enlaces que me vayan llegando y los que encuentre yo por mi cuenta, montaré semanalmente o así sucesivos posts aquí mismo, a fin de configurar el pseudo-catálogo antes mencionado, para mí y quien le apetezca sumarse a la “iniciativa”, y de paso dar publicidad en la medida de mis posibilidades.

Gracias por adelantado. A ver si este año tenemos la fiesta en (parcheada) paz.

INTRO

La semana pasada, Microsoft publicaba, tanto en su web como en YouTube, un curioso video propagandístico al respecto de la visión que la compañía tiene del futuro (de cierto aspecto muy, muy concreto de éste) con la intención de, supongo, más o menos revelar qué dirección tomará y hacia qué apunta su “política de gadgets” en los próximos cinco a ocho años: Productivity Future Vision:

 

Al poco de presentarse el vídeo, más que un anuncio un pequeño corto prospectivo-optimista, tanto blogs especializados como futuristas aficionados como el que suscribe nos dedicamos a moverlo de forma casi viral, me atrevería a decir que entusiasmados y, como críos retrasados la víspera de navidad, cegados por las lucecitas y los juguetes y la ausencia de sombras.

Aunque, en mi caso, el entusiasmo duró cosa de minutos. A los veinte segundos de vídeo ya sabía que iba a escribir algo al respecto aquí mismo, en el blog y, nada más acabar de verlo, decidí que lo que dijese no tenía por qué ser, en este caso, el habitual parloteo unidireccional y medio alucinado al que acostumbro; así que subí el corto a mi cuenta de Facebook y solicité comentarios. Y vaya si los hubo. Y a día de hoy, en este mismo momento, aún tengo que apartar la vista de la hoja en blanco para ver cómo van llegando nuevas puntualizaciones, nuevas opiniones, todas válidas, todas añadiendo capas al presente texto y obligando a mutar a su intención primera. De hecho, acabo de pedir a todos los que han tenido a bien participar en el improvisado hilo de discusión, su permiso para copiar y pegar aquí sus aportaciones, con la intención (también improvisada, al vuelo, al pulso de la inmediatez y lo automático que requieren los tiempos… estamos ejerciendo el verdadero futurismo aquí, señora…) de que la entrada final quede como una jam session de opinión, un enésimo experimento que espero sepáis perdonarme.

Precisamente porque, entre lo mucho que se echa en falta en esto que nos ocupa, en lo que Microsoft ha echado a rodar, está la importancia capital para según qué que según quienes le damos a esto de las redes sociales…

 

ORIENTADO A LA PRODUCTIVIDAD

Aséptico: eso es, sin duda, lo primero que le viene a la cabeza a cualquier persona de bien en cuanto se asoma a esa hipótesis corporativa que nos ofrece el vídeo. Orientado a la productividad, todos en cubierta, todos tan blancos y tan limpios. Táctil. Realidad-no-tan-aumentada. El viaje y la interconexión, el hogar y lo innecesario.

Cisco Bellabestia: Un hartazgo de pantallas. Hay cosillas de realidad aumentada que parece que estarán presentes aunque dudo que las lunas de un taxi. Esperaba ver un móvil-pulsera, en plan bio, forrado de hipodérmicas, pero nada, microsoft es muy soft…

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Ricardo Riera: Su mejor fuente de inspiración está en los comentarios del propio vídeo; visiones apocalípticas que hablan de un futuro lleno de dedos grasientos, aplicaciones que se congelan y fallan cada dos por tres, servicios de atención al cliente que tienen el absoluto control de tu VIDA y los africanos molidos como fuente de energía barata. La verdad es que veía todo esto y me daba bastante horror.

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Marco Antonio Raya Ruiz: yo sólo digo una cosa: boxeo.

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Orientado a la productividad, todos en cubierta y arriando tela y arrimando el hombro, el vídeo sólo contempla trabajo y excusas morales: de camino al trabajo, uno se cura en salud transfiriendo la limosna al otro extremo del mundo; lejos de casa, mamá ayuda a su hija a aprender a trabajar y la unidad familiar queda salvada. No hay empatía. No hay juego. No hay ocio. Paradójico, teniendo en cuenta que los últimos estertores de esta cultura nuestra se aferran al ocio como a un clavo ardiendo de necesidad de evasión. Lo que a mí me falta: las preguntas referentes a la intimidad tecnócrata: ¿qué y cómo lee ese currito en el metro? ¿Cómo reproduce la banda sonora que va a necesitar para soportar la jornada? ¿Qué comparte esa niña con sus amigos y compañeros de juegos? ¿Con qué va a desarrollar el pensamiento lateral que tan necesario va a ser en el futuro? ¿En base a qué se rebelará contra sus padres cuando alcance la adolescencia? Teniendo a la esposa lejos, y una vez la niña se haya acostado, ¿cuál va a ser el placer culpable del padre? ¿Qué usará para estimular sus fantasías masturbatorias?

Marco Antonio Raya Ruiz: ah, y lo que más gracia me hace: los menús de las pantallas del vídeo son con la tipografía y las transiciones, las formas, los iconos, etc. del actual sistema operativo de móviles de windows. vamos, lo digo porque son igualicas que mi móvil. así que dudo mucho que esta mierda que tengo sea el futuro, porque es una puta inutilidad de smartphone. vamos, que al fin y al cabo no es sino publicidad encubierta, algo que ya suponíamos…

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Detalles corporativos, firmas de marca, todos a una y bajo el mismo palio, orientados a la productividad hasta que la curiosidad ya no nos nazca sino que se nos cultive.

Cisco Bellabestia: H.G. Hueles

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Marco Antonio Raya Ruiz: y volviendo a las conclusiones: no hay espacio para el sudor, la suciedad, la sangre o el semen. el futuro no será así más que en los congresos de telefonía móvil. ergo, reitero, la clave es (como palahniuk bien sabe) saber dónde ubicar las hostias. el contacto con el otro. situación y características del BOXEO como marcador del índice de FUTURISMO ya.

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Cisco Bellabestia: La publicación del futuro habrá de ser una mezcla de The Economist con el Marca, eso sí, en lugar de fútbol se escribirá, únicamente, de Lucha Libre.

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Marco Antonio Raya Ruiz: sí, Lucha libre de Grasas. Fijo. 😀

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Orientados a la productividad, no queda espacio para el sudor, la sangre o el semen, porque no hay juego. No hay grasa. En el mundo corporativo no caben ni la experimentación ni el software libre, porque ambos están relacionados con las vísceras y la inteligencia, no con la obediencia. Las buenas intenciones se diluyen en el momento en que un susurro nos llega desde un rincón: si-no-estás-con-nosotros-no-estás.

Luis Gámez: MMA, Cisco, la nueva Lucha Libre. Respecto a la ingenua visión sobre un futuro higiénico y aséptico que nos ofrece el vídeo solo diré una cosa: ¡Kipple!

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Cisco Bellabestia: No estoy lo suficientemente borracho para entender tu inglés, Gámez…

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Marco Antonio Raya Ruiz: amén: KIPPLE+BOXEO+ÁCAROS

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Marco Antonio Raya Ruiz: la tríada de dios.

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En el futuro que ve Microsoft, el no-kipple ha prevalecido. Por otra parte, sólo desde hace muy poco se contemplan en ingeniería teórica las cuestiones del reciclaje, la actualización o no, los ciclos óptimos y la duplicación sistemática de la información existente. Y, aunque se contemplen, son rápidamente ignoradas por los departamentos de marketing y contabilidad. Imagino que la idea de La Compañía es convertir la obsolescencia programada en pandemia. Orientada a la productividad.

Ricardo Montesinos: Falta la parte “Mientras tanto, en Somalia…”

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MIENTRAS TANTO, EN SOMALIA…

Queda claro, viendo las opiniones al vídeo, que sí, la ingeniería y el diseño están muy bien, pero no se puede pensar en Mañana teniendo el Ahora como lo tenemos. Invalidados por el presente:

Juanma Sincriterio: Eso no es el futuro. No hay jetpacks. Además da mal rollo, ¿todo el mundo es oficinista o ejecutivo?

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Iosif Raimundas Baskoliadis: Todo el mundo es emprendedor. Es un mundo feliz, Juanma.

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Juanma Sincriterio: No puede ser feliz, no hay jetpacks.

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Iosif Raimundas Baskoliadis: A ver si así: Es “Un mundo feliz”, Juanma.

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Juanma Sincriterio: Lo había pillado, sr. sutil. Lo que digo es que este presente (http://www.que.es/madrid/201110281702-cada-somos-buscamos-comida-basura-cont.html) ni de coña conduce a ese futuro.

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Iosif Raimundas Baskoliadis: Y yo. Está bien señalar que justo en Madrid o Barcelona ya hay excluidos de ese futuro (Cuarto Mundo, lo llaman algunos) y que cada vez van/vamos a ser más. De hecho ese tipo de situaciones las conozco bastante bien. Claro que después de haber viajado a China y visitado Shanghai, no puedo negar la posibilidad de que ese futuro vaya a existir también. Pueden convivir, como conviven ese presente y nuestro presente en facebook.

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Iosif Raimundas Baskoliadis: Se calcula que hay entre 1.5 y 2 millones de usuarios de comedores sociales hoy. Un recurso que hace 4 años se consideraba casi obsoleto en España. Y el perfil que más ha aumentado es el de familias.

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Pero la cosa sólo hace que ponerse peor a la que, tapándonos la nariz, prestamos algo de atención a las Zonas de Procesamiento, a la vomitiva influencia de la misma Microsoft en la escalada tecnológica de América del Sur o, centrándonos en lo cultural (porque ya dedicaré otra entrada, más adelante, a las especulaciones políticas que se pueden derivar de esto que nos ocupa), a cosas como las que expuso hace un tiempo Richard Stallman en su soflama sobre “computación traidora”.

Ekaitz Ortega: Quiero pensar que nuestro continuo pesimismo seguirá inquebrantable. Mientras, una masa de personas llena de ilusiones -gentuza, al fin y al cabo-, continuará intentando mejorar esta pocilga.

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ESCUELAS DE PENSAMIENTO

Forfy Von Zipper: Es todo TAN limpio… Yo creo que, en tanto terminaremos identificados en este mundo de servicios por nuestras huellas dactilares, ADN’s, pupilas y demás, habrá un mercado negro de manos cercenadas, ojos en formol o semen en botecitos obtenido al estilo “hagamos un hijo a Boris Becker”. El futuro es de las prótesis, si ahora te roban la cartera espera a que te atraquen a plena luz del día para llevarse tu pierna (y acceder así a tu cuenta del banco).

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Sara Vr: ¿Tu pierna? Lo que se llevará en el futuro será el análisis de retina, así que preveo una época de bonanza de los fabricantes de parches de pirata. Y de los ojos de cristal, porque todo el mundo se preocupará primero de ser perfecto, y luego de vivir. Estar gordo será antisistema. Me voy a desayunar por segunda vez, señores. Creo que tengo mermelada de plátano con chocolate contra la angustia vital.

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Lo que a mí personalmente más me gusta de la filosofía futurista, de hacer prospección por el gusto de hacerla y sacar de ella el rédito que nos venga en gana, es su carácter anárquico. No hay modelo, (casi) todo vale y toda conclusión es buena hasta que venga el mundo y nos demuestre lo contrario con una patada en los cojones. Pero hay, de algún modo, “escuelas de pensamiento”, facciones, tesis con las que alinearse. Evidentemente, Microsoft se alinea con el sector más deshumanizante, falsamente democrático y siguiendo el esquema de lo corporativista, aún residuo de la Edad Industrial que vamos dejando atrás a cada pasito (mal que muchos parezcan no enterarse, o enterarse psicóticamente poco): multitud de dispositivos engarzados por los pelos, mismas preferencias lo quieras o no, misma estética (Una Grande y Unitaria y Redundante), inaprensible y sujeta al dictado del fabricante y sus aliados comerciales.

Yo, y gente muchísimo más lista que yo, digamos Jamais Cascio o la troupe de BERG, apostamos por algo un tanto más individual, individualista si se quiere, personal y personalizable, que inevitablemente lleva a líneas narrativas, a posibilidades especulativas, mucho más libres e interesantes: un solo dispositivo para controlarlos a todos, tuyo y sin ataduras.

Iosif Raimundas Baskoliadis: El chino que curra en los ordenadores en 2009, es el mismo que en 2011. Deducimos pues que no hace falta ejecutar sumariamente humanos para conseguir proteínas. A mí lo que me resulta demasiado increíble es que la realidad aumentada en estos vídeos se de en todos los materiales del suelo. Demasiado caro. Lo normal sería una especie de gafas (o ya poniéndonos hardcore, cirugía ocular), porque los suelos de mármol con flechitas animadas para cada persona son impracticables.

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Aquí la importancia de la computación en nube es definitiva. No quiero tener que llevar toda la información encima, sino que la información flote a mi alrededor. Quiero un puente. Quiero un enchufe. Un gestor personal de la información que me ataña sólo a mí o a los que están cerca (física, psicológica y referencialmente cerca). Un dispositivo multimedia, no sólo un teléfono especialmente listo, que me permita extractar los datos que me incumben en tiempo y presencia real: caminaré por la calle y las gafas de realidad aumentada que sincronizo con mi dispositivo nada más salir de casa, según mi configuración personal, obviarán toda la morralla de la publicidad locativa, las rutas que no uso y el índice de comercios y servicios cercanos que no tienen nada que ver conmigo ni con este momento, para indicarme las novedades en la librería de la esquina, dónde coño queda esa quesería de la que me hablaba el otro día mi novia, y qué relación tiene ese diseño de fachada en particular con el nuevo relato que estoy escribiendo. Igual que a ti las tuyas te señalarán qué bares cercanos tienen la mejor ratio número de clientes / precio para que puedas ir a ver el partido esta tarde, los graffiti virtuales de tu barrio, modos óptimos de moverte por el edificio este al que has venido para hacer el trámite aquel, vórtices y acumulaciones de kipple que puedas reciclar en obra de arte… Lo que se ciña a cada uno. Luego, llegaré a casa y conectaré el dispositivo a mi teclado ergonómico con pantalla proyectada y escribiré estas cosas en la última versión de OpenOffice que almacena automáticamente mis textos en mi porción codificada de La Nube, a la que sólo podrán acceder mis editores, mis lectores habituales o todo quisque, quien a mí me rote.

Celeste Cervera: ¿Costes de ese tipo de tecnología? ¿Qué pasó con los mendigos de verdad, deportados a un campo de exterminio? ¿Para qué se viaja y se reserva habitación en hotel si la reunión es virtual?¿Y el amante virtual? ¿Los curritos que no tendrán esas cocinas seguirán cocinando pasta y arroz, arroz y pasta? ¿En las caídas de servidores, serviremos para algo?

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Sara Vr: A mí el tema de las caídas de servidores me interesa especialmente, porque en un entorno como ése tienen que ser espectaculares xDDD y los virus… ahhh, los virus. Eso sí que va a molar. Señores, si algún día tengo una casa así, sabed que en algún armario habrá un hornillo de gas “por si acaso”. Por si hay un cataclismo cibernético y queréis unas sopitas o algo.

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Daniel Lasmarías: Es un video para ricos. El problema es que no hace una división de clase: acaso hoy en día no convivimos con tecnología de hace diez o veinte años. Seguro que algún rincón de ese mundo tan limpio y próspero hay alguien con un Nokia 3720 pagando una conexión a Internet abusiva (integrada en su tarifa plana) que ni siquiera puede utilizar plenamente.

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De vuelta al kipple. Una suerte de coexistencia de nuevas tecnologías con tecnologías obsoletas, todas potencialmente basura y carnaza para las Zonas de Procesamiento. Eso sólo se solucionará con retrocompatibilidades, me temo. Cosa que no interesa en absoluto a La Compañía. Se siente.

Marco Antonio Raya Ruiz: eh, yo soy bastante optimista. lo que no soy es idiota. quiero decir, el futurismo será, pero adaptado siempre a lo que viene siendo un ser humano. esto es, sangre, sudor y mocos. porno. tuberculosis. bebés que sólo salen bien en las fotos porque son hijo propio. gargajos en el suelo del metro, por mucho que el metro se mueva con la mente del conductor y el conductor sea de una raza probética. eso no es incompatible con el postureo tecnológico, las JMJ o la realidad virtual aumentada. 🙂

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Iosif Raimundas Baskoliadis: Teniendo en cuenta los sistemas de seguridad de los casinos de Las Vegas, para reconocerte no hará falta ni análisis de ADN. Además, ya se lo proporcionarás tú alegremente con tu facebook integrado para que todo el mundo sepa quién eres.

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OUTRO

¿Un vídeo prospectivo-optimista, decíamos? Muy poco queda de eso ya a estas alturas de este texto al que estoy a punto de poner punto y final. Debería puntualizar aquí, también, que conozco bastante bien a la mayoría de los participantes en la conversación transcrita, y que entre ellos hay ingenieros, científicos, bloggers, bibliotecarios, poetas y agitadores culturales… independientemente de esto, usuarios al fin y al cabo. Relajados, opinando, prestándose a jugar a ser teóricos pilotos de pruebas del futuro, pero sin perder de vista que por encima de la mercadotecnia está el sentido común y, aún más arriba, las personas.

Señores de Microsoft (y señores de Google, y apóstoles de Steve Jobs… de algún modo son todos la misma mierda ávida, usurera y restrictiva), esto es “hacer futurismo”, por disperso, caótico o parcial que pueda parecer; narrar posibilidades. Nuestras propias líneas argumentales especulativas que, caramba, contemplan ingredientes no adulterados por su idea única de Consumo-A-Toda-Costa. Porque, ya ven, el futuro siempre ha sido, debe ser y será de los usuarios. Yo de ustedes iría tomando nota.