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Archivos Mensuales: marzo 2012

 

Así de grande era el pez que pesqué… Y el Chico Que Se Creía Robot sonríe, el status quo sonríe, cada pedazo de mierda en este país sonríe… También es que hay mucha gente que durante los años buenos estuvo abusando… No tanto… Vivimos por encima de nuestras posibilidades… Altos como los globos del anteayer, porque cuando uno deja de crecer es cuando empieza a morir, decía aquél… Póngame dos trending topics… Así de grande era el pez que pesque… Y a ver para cúando la Sagrada Hueste se desata de verdad, el Sagrado Viento que en cierto modo nos prometemos a nosotros mismos la mañana de cualquier jornada importante, el que traerá el fuego purificador… No, así no; violentos, violencia y violentos… Es tal como una perversión de la neolengua misma: a fuerza de repetir límites que no están ahí, se acaban implantando: salirse de la línea es violencia, gritar es agresión, quejarse es demagogia: tiene usted todo el derecho del mundo a manifestarse, pero siempre que garantice, por usted mismo y para nosotros mismos, que el ejercicio de su derecho no tendrá relevancia alguna; tiene usted derecho a manifestarse, siempre que no ponga un pie fuera de la pancarta, garantice servicios mínimos y cierre la puta bocaza, que mañana hay que volver al tajo… No, así no; violentos hijos de puta Así de grande era el pez que pesqué… ¿Qué coño esperaban? Sugiero: llegados a este punto, estaría bien, cuando nos pisotean, empezar a pensar como minas terrestres y no como cachorritos desvalidos y megadependientes… ¡KABLAMM!.. Las criaturas del orden establecido, mutiladas de rodilla para abajo… Lo que España necesita es un buen magnicidio… ¿Qué coño esperaba, míster? Harto de pasar vergüenza cuando, repito, España lo que tiene es lo que se merece, atiende: somos los babosos bebés de la historia, abotargados de Mundo Karaoke, si nos restan derechos es porque no merecemos ninguno, calla y no se te ocurra sacar un pie de la pancarta, lávate la boca, niñato… Ha habido dos tipos de huelga hoy: la de la ciudadanía cívica y pacífica, y la de los violentos que aprovechan cualquier excusa para socavar el estado del bienestar… Bien estaríamos, limpios, prístinos, con la península bombardeada hasta los cimientos… Cualquier día voy a dejar caer una bomba sobre esta ciudad, una bomba anticonceptiva… Dios te oiga… Así de grande era el pez que pesqué… No hace falta especificar por dónde te puedes meter tu supuesta bondad, ¿verdad, gilipollas?