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Archivos Mensuales: mayo 2019

Hace ya un año que traduzco de forma profesional, y en este tiempo la traducción se ha convertido en una parte grande de mi actividad. Además, he tenido la infinita fortuna de empezar desde arriba, sin renuncias, enredando con autores de un calibre sobresaliente y obras que casan a la perfección con mis propias coordenadas. Ha sido un año como un torbellino, en el que las alegrías y el orgullo por el trabajo bien hecho atropellaban a las angustias y las inseguridades, los cálculos de la fórmula correcta al respeto fanático por el material original y el ansia por aprender a las jornadas eternas frente a la pantalla y rodeado de diccionarios y material de referencia.

Recopilo aquí hoy el resultado de todo ello, lo que ya ha visto la luz y lo que está por verla en breve, para tenerlo junto, y aprovecho para agradecer públicamente la confianza que los editores de cada obra han depositado en mí desde el primer día, casi un tiro a ciegas. Espero haber estado a la altura y, sobre todo, seguir creciendo en esta dirección, subiendo por esta cuesta hacia vaya usted a saber dónde pero qué bonito aunque oscuro es el paisaje.

Tiempo a la sombra de aquello demasiado grande para ser visto, de Michael Kazepis, y Dibujos animados en el Bosque de las Suicidas, de Leza Cantoral

(incluidos en Monstruos bizarros, ed. Orciny Press)

«Se levantó a duras penas y golpeó la puerta con los puños, pero nadie acudió. Esperó un rato, se rindió, y pintó DESINTEGRACIÓN en la pared de ladrillo junto a la entrada. Miró hacia arriba, vio unas salpicaduras rojas en la ventana, la música se suavizó, algo más distante. El zumbido en su cabeza arreció. Las luces se apagaron en el apartamento de arriba; dirigió la mirada más allá de ellas. Las estrellas se estaban apagando también»

Rutilante cadáver especulativo [El horror de la filosofía, vol. 2], de Eugene Thacker (ed. Materia Oscura)

«Y así el ser humano descubre, al fin, que su existencia ha dependido siempre de su no-existencia, que muere en el momento que vive y que, quizá, no hacemos más que acarrear un cadáver que a su vez lleva de acá para allá esa taciturna materia gris que de vez en cuando se pregunta si acaso las igualmente taciturnas estrellas que ocupan cada firmamento a cada escala también ocupan este rutilante cadáver especulativo»

Cartografías de lo absoluto, de Alberto Toscano y Jeff Kinkle (ed. Materia Oscura)

«Contamos con incisivas descripciones marxistas de las causalidades económicas tras la crisis y con detalladas investigaciones etnográficas del exótico mundo de los fondos de inversión y las obligaciones de deuda garantizada. Y, sin embargo, andamos muy escasos de modos de examinar detenidamente “los problemas de la historia, los problemas de la biografía y los problemas de la estructura social en los que la biografía y la historia se cruzan”, citando a C. Wright Mills, de forma que nos permita localizar las palancas estratégicas de las que él mismo nos habló. Las finanzas siguen siendo insidiosamente ubicuas y refractarias a la totalización»

Próximamente…

Filosofía, porno y gatitos, de Stoya (ed. Orciny Press)

«La gente me ve con frecuencia como una representación bidimensional y retuerce mi escala de tiempo para que se adapte a la narrativa en sus cabezas. Proyectan sobre mí su vergüenza o su necesidad de inspiración. A veces, acompañadas una u otra de una desconcertante cantidad de odio o admiración brillando en sus ojos. Resulta deshumanizador, pero son gajes del oficio»

Tentáculos más largos que la noche [El horror de la filosofía, vol.3], de Eugene Thacker (ed. Materia Oscura)

«El imperativo fantasmagórico: todo lo irreal debe aparecer. El imperativo fantasma: actúa como si todo lo real fuese irreal»

Actúa como si todo lo real fuese irreal. En efecto.

Seguimos.