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Hoy desvelamos una sorpresa. Hoy sale al mundo una de las cosas más peculiares en las que he tenido el placer de enredarme. De la mano de la distribuidora de fanzines/organización religiosa ANTIPERSONA, aparece, brotado de un rincón excéntrico en el no-espacio mental combinado de Ellos y Yo, Polybius.

 

El videojuego Polybius, presentado en forma de arcade tradicional, fue lanzado al mercado en 1981 por una compañía desconocida llamada Sinneslöschen. Su distribución fue escasa, apenas unas pocas salas recreativas de los suburbios de Portland, Estados Unidos. La simplicidad del juego y la superioridad de los gráficos y el sonido lo convirtieron en un videojuego tremendamente adictivo. No obstante, sus efectos eran demoledores en el subconsciente del jugador: brotes epilépticos, mareos, pérdidas de memoria, náuseas, alucinaciones, terrores nocturnos. Se han documentado incluso intentos de suicidio propiciados por los mensajes subliminales del juego: murmullos ininteligibles que brotaban sin obedecer a ninguna lógica interactiva, gritos aterradores y quejidos de dolor. Después de que un niño de ocho años falleciese de un ataque epiléptico, las máquinas fueron retiradas de los salones recreativos y Polybius desapareció para siempre. El propio nombre de la compañía ya era una advertencia: en alemán Sinneslöchen significa “pérdida de los sentidos”.

 

Polybius (el libro) es un breve y muy poco ortodoxo ensayo no sólo sobre Polybius (el mito) sino sobre el potencial infeccioso, vía hiperstición, de la leyendas urbanas generadas desde un contexto tan particular y poderoso como los videojuegos, sobre el impacto que los nuevos lenguajes generados por éstos tienen en la narrativa consensual del hecho cultural y sobre cómo el Jugador puede llegar a integrar de forma protésica esos lenguajes y usarlos de filtro con los que retocar y aumentar su contemporáneo y su cotidianidad.

 

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En una reivindicación del videojuego como forma artística de pleno derecho y, por tanto, acto mágico capaz de operar cambios en la Realidad mediante la Voluntad y la Alucinación, Polybius (el libro) aprovecha el análisis de Polybius (el objeto hipersticioso) para articular un relato esotérico y excéntrico en el que teoría, ficción, autobiografía, poesía, psicodelia y psicotronía se confunden y tratan de provocar el mismo efecto de aniquilación de lo que damos por sentado, inyectar la misma maldición, que se supone se pretendía provocar e inyectar mediante Polybius (el arma original), ahora buscando no el control del Jugador y la sumisión de éste a los poderes fácticos sino la liberación de ese “edificio exosomático de lo humano” del que tantas veces hemos hablado ya aquí, la presentación de un plan de fuga de la cárcel de Lo Real Materialista.

 

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Apenas cien páginas de genuino ejercicio de MindFuck. Para vosotros.

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En 1886, John William Waterhouse pinta El Círculo Mágico. En 1989, Francis Fukuyama publica El Fin de la Historia y El Último Hombre. En 1993, Sarah Kane escribe Blasted. En 2016, la compañía STRIGA representa Hambre… Sólo son fechas, números y anécdotas como mojones, figuras animales que se enroscan en la Historia, eso que estamos programados para ver en forma de línea, en forma de vara, cuando es mucho más parecido a una pila de cadáveres que no deja de crecer…

Atiende: la voz de una bruja atraviesa el mismísimo centro del universo. Se desplaza: “antes eras una historia fea y dolorosa, pero eras una historia; ahora sólo hueles mal”, “la hechicera mantiene encendido el caldero mientras traza el círculo que bien puede protegerla de influencias no deseadas o bien atraer a alguna entidad sobrenatural en su interior. Hacia la mujer se acercan los cuervos y el sapo. La escena se sitúa en un lugar desolado, tal vez un cementerio donde no faltan la cueva infernal y la presencia de sombríos mausoleos”, “el fin de la historia será un tiempo muy triste. La lucha por el reconocimiento, la voluntad de arriesgar la vida de uno por un fin puramente abstracto, la lucha ideológica mundial que pone de manifiesto bravura, coraje, imaginación e idealismo serán reemplazados por cálculos económicos, la eterna solución de problemas técnicos, las preocupaciones acerca del medio ambiente y la satisfacción de demandas refinadas de los consumidores. En el período post-histórico no habrá arte ni filosofía”… Dice.

 

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En El Fin de la Historia, Francis Fukuyama celebra la victoria absoluta del capitalismo y anuncia el advenimiento de un estado homogéneo universal, la muerte de la pretensión ideológica de representar diferentes y más altas formas de sociedad humana, y asegura todo esto justo después de la caída de los últimos regímenes socialistas de la Europa Occidental… Sarah Kane da a luz a Blasted mientras la Guerra de los Balcanes resuena con un chirrido metálico en el fondo del pozo negro de su depresión; el conflicto está por todas partes y la autora lo abraza porque, en el socavón de su trastorno y en el tiempo putrefacto por el que su generación es menospreciada de continuo y en la sombra que el “estado del bienestar” arroja sobre las esquinas de su espacio geopolítico, es muchísima mejor idea arrimarse al maltratador explícito, el de hostia y penetración forzada y mira que eres subnormal, antes que al yanqui-japonés hijo de la gran puta que, con una sonrisa perfecta, pretende chulearte hasta que ardas mediante una novísima forma de prostitución perfectamente burocratizada… El Círculo Mágico de John William Waterhouse muestra al Último Hombre, que es, como siempre fue y siempre será, una mujer (“y las mujeres no olvidamos nunca”), delimitando el territorio del hechizo que está a punto de realizar mediante un círculo de fuego trazado con su vara; aquí dentro va a canalizar todo poder de intelecto, clarividencia, intuición, razón, lógica y naturaleza que sea capaz de manejar; fuera quedan el aliento perverso del Apocalipsis disparado en cuenta atrás desde la Creación misma, la enfermedad de transmisión sexual de los ciegamente apegados a su condición humana y material y que ignoran que existe una Fuerza Telúrica Inhumana subyacente a Todo, que lo atraviesa Todo, que se desplaza por Todo, independiente, irracional y más fuerte que Todo, musical, amoral y amante, un vacío equilibrado en blanco-negro del espíritu del Mundo, idiota, ¿no lo ves? El pan de la bruja, y fuera quedas también tú, seas quien seas… STRIGA diseña una escenografía para Hambre que es un circuito cuyos componentes (Cate, Ian y El Miliciano, una traducción funcional de los personajes de Blasted, pero también el juego de luces climáticas sobre el escenario, el vestuario, el atrezzo y los efectos de sonido) hacen circular las energías opacas del Fin de la Historia (el abuso, el deseo condicionado por lo político, el prejuicio, el rango y la inocencia y la vida, en general, mancillada por El Capital) de la forma más eficiente posible para que éstas vayan a desaguar, alimentar y reciclarse en la Fuerza Telúrica Inhumana que la compañía invoca al fondo de la escena, y que ese Espíritu del Mundo transformará en canción, en matemá(g/t)ica grácil, exorcista; el circuito es un ritual; que tiene lugar dentro del Círculo Mágico ahora redefinido para cerrarse en negación y paradójica exposición de este contemporáneo radical nuestro en el que la crisis económica, la tensión entre géneros, la imposición de la equidistancia racional, lo políticamente correcto hasta el asesinato de la inteligencia, el argumento mediocre como arma y la telegenia visten los ropajes del sapo, el cuervo, la calavera, la roca inamovible y la fuerza sólo aparentemente imparable… Tú, atiende: piensa en cómo podría cerrarse una herida con miel, no con grapas, suturas o costra…

Atiende: Psique abre su caja dorada, y dentro sólo hay mierda. Aun así, Psique está, presente, y su caja sigue siendo de oro: “la hechicera es más o menos clásica, por lo demás la escena podría suceder en cualquier época, pues el cuadro recoge los invariantes de la brujería”, “en el período post-histórico no habrá arte ni filosofía, simplemente la perpetua vigilancia del museo de la historia humana”, “tienes que salir de tu puto país para acabar la vida igual que la empezaste: sobre un montón de mierda”… Dice.

 

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Hambre sacude al espectador de un lado a otro de la narrativa en su historia sin discriminar si éste está atento no sólo a lo que se está contando sino también al desplazamiento de las coordenadas psicológicas propias que el ritual impone; la velocidad de escape de este hecho es tal, que quiebra el tradicional prejuicio, impuesto y totalmente falaz, de que pasado lo terrible sólo hay redención o estancamiento somático; rompe la barrera del sonido del terror y desvela que al otro lado hay una cristósfera, hola, qué tal, que lleva ahí desde mucho antes que desde siempre, y que a la cristósfera le trae sin cuidado dónde trazamos las líneas o por qué señalamos falsos finales… Hace casi un cuarto de siglo, El Fin de la Historia y el Último Hombre y Blasted coinciden en el tiempo; la pieza de Kane es despachada con críticas como “desagradable festín de porquería” y llamadas a la censura, mientras el libro de Fukuyama es aplaudido a rabiar, aceptado con efusivas sacudidas de cabeza y palmaditas en la espalda y reivindicado como Verdad suprema, saludable y, sino inmutable, si fácil material para una profecía neoliberal autocumplida. A día de hoy, Francis Fukuyama ha sido apartado de cualquier escuela filosófica académica sensata o relevante; ha sido refutado, criticado y descalificado tantas veces, por tantos pensadores de primer nivel, que incluso se ha visto obligado a reconocer haberse equivocado de plano en sus previsiones y deducciones y a pedir perdón (mal y tarde) por todo el daño socioeconómico causado por su discurso. Sarah Kane está muerta. Se suicidó, ahorcándose con los cordones de sus zapatos, dos semanas después de cumplir los 28 años. Y es considerada de forma prácticamente unánime una de las grandes firmas del teatro anglosajón, sus obras están entre las más veces representadas por toda Europa, ha sido traducida a diez idiomas… El Círculo Mágico de John William Waterhouse manda señales que alteran la continuidad espaciotemporal desde los sótanos de la Tate Gallery londinense, donde permanece fuera de exposición a perpetuidad… Atiende: no es sólo la voz de la bruja la que atraviesa Todo…

Durante los cinco sábados que ha tenido este pasado enero, STRIGA ha estado ejecutando el ritual operístico que es Hambre con todas las entradas agotadas para cada representación. Sólo son números… La Fuerza Telúrica Inhumana mea en cuclillas ante las puertas del museo de la historia humana. Sólo es una figura animal… Sarah Kane delimita el territorio de un hechizo mediante un círculo de fuego trazado con su vara. Sólo es una anécdota… Los cadáveres de Francis Fukuyama y John William Waterhouse, sus rostros verdes y cubiertos de moscas, descansan en la cúspide de una pila de la que tú mismo formarás parte en cualquier momento. Pero, mientras tanto…

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(fotografías de Lua Quiroga Paúl y Juan Díaz Díez)

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Hacia el cierre del Paréntesis de Gutenberg… Las historias que nos contamos sentados en corros concéntricos se adhieren a la arquitectura de la realidad y la actualizan… Esa realidad como discurso performativo que se autorrealiza… No existe una oposición neta entre lo “real” y lo “imaginario”, sino un pasaje borroso; cuanto más se carga un agregado semiótico de significados y usos sociales, más real llega a ser, y en cierto momento será imposible distinguir qué era real al principio y qué ha llegado a serlo, partiendo de una base compuesta sólo de signos.

Los corros concéntricos… Es sábado por la noche, entre colegas, celebramos mi cumpleaños, estamos sentados alrededor de una mesa sobre la que descansan nuestros teléfonos móviles junto con las varias latas de cerveza que ya hemos vaciado. Nos contamos historias cara a cara, mirándonos a los ojos, al tiempo que otros le están contando las suyas a nadie en particular, con la vista fija en la pantalla del portátil, en la pantalla táctil o en el monitor plano, al otro lado del espejo negro a través del cual se accede a la Red… Fácil, nosotros también vamos a hacerlo en cuanto la conversación se suspenda unos segundos para coger aire y resituarse… Es entonces cuando el vecino del piso de arriba se pone a hacer agujeros con el taladro, en plena noche, mientras algo más allá los niños duermen, un sábado… Mi amigo Óscar aprovecha para recoger el hilo del coloquio y nos habla de un videojuego, Party Hard:

El juego arranca con un hombre que, a las tres de la madrugada, al no poder conciliar el sueño por el fiestón que tienen montado los de arriba, sube a incorporarse a la fiesta y, bueno, los mata a todos. De formas muy creativas. Y luego, ya que está, sale a la ciudad a seguir poniendo en su sitio a todos esos fiesteros que no dejan dormir a sus vecinos. Es principalmente un juego de sigilo: lo más importante es que la policía no nos pille en pleno asesinato en masa. La principal forma de matar del Asesino de la Fiesta es la clásica cuchillada, pero claro, no podemos liarnos a navajazos en mitad de la pista de baile. Tenemos que ser pacientes, acechar a los fiesteros solitarios, a las parejitas que se alejan de la multitud o al pobre desgraciado que va a servirse una copa a la cocina; y después alejarnos rápidamente del cuerpo para que el borracho de turno no sume dos y dos al vernos cuchillo en mano al lado de un cadáver.

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Lógica slasher, sigilo, algo divertido y que viene completamente al pelo… Me fascina (y, últimamente, obsesiona) el modo en que el pernicioso hechizo de la Realidad Dogmática de lo Antrópico se deshace, sublima y muta desde sus más oscuros y terroríficos bordes exteriores… No puede ser de otro modo, de hecho: lo que está ahí afuera no es más que la negrísima metáfora alusiva a nuestra incapacidad, como humanos-humanistas, de salvar el vacío entre Lo Real y Nuestro Pensamiento de Lo Real… Ejemplo: Slenderman, el monstruo de Gutenberg; Slenderman y su naturaleza de ficción autorrealizada.

Los monstruos de Gutenberg… La noche del sábado duermo mal, me despierto a las tres de la madrugada; no es nada nuevo y, en mí, está relacionado con los episodios de parálisis del sueño que sufro de vez en cuando y mi peculiar relación con ellos… Por supuesto, en una esquina de mi cabeza resuenan continuamente esas teorías relativas al Tiempo Muerto y La Hora del Diablo… “Las 3 a.m. es el momento en que la actividad paranormal entra en su máximo apogeo”; “Jesucristo murió a las 15:00h, siendo las 03:00 a.m. la hora opuesta, en un claro desafío de los demonios hacia la ‘imagen’ de Cristo burlándose de la Santísima Trinidad”; “según algunas investigaciones, se producen muchas muertes entre las 03:00 a.m. y las 05:00 a.m., ya que en este momento el sistema inmunológico del cuerpo es más vulnerable. Entre estas horas, los enfermos terminales o personas muy ancianas son más propensas a pasar al ‘otro lado’ debido a que el cuerpo se debilita energéticamente”; “el Tiempo Muerto no es más que una representación de nuestro miedo colectivo a la oscuridad. Durante ese período de la noche nuestros sentidos se agudizan, ya que somos mucho más conscientes de nuestro entorno y estamos en guardia, en busca de peligros potenciales; esto es una traducción evolutiva de nuestra lucha innata o de nuestros instintos”… Paso el domingo ordenando ideas y echando un par de partidas a The Evil Within (la última obra de Shinji Mikami, la cual, al menos en sus primeros niveles, juega esencialmente con los símbolos del gore, la huida, el desplazamiento de Lo Real, el fuego, el faro y la metamorfosis); me olvido por completo de lo que hablamos la noche anterior, aunque a última hora recibo un correo de Óscar con el trailer de Party Hard; lo dejo para el día siguiente. Vuelvo a dormir mal, en parte porque a mi hija le ha sobrevenido un ataque de llanto entre las dos y las tres de la mañana.

Los monstruos de Gutenberg… Llevo dos semanas investigando todo lo que tenga que ver con Jeff the Killer, algo así como “el nuevo Slenderman”:

Una creepypasta, como Slenderman (“historias cortas de horror recogidas y compartidas a través de Internet con la intención de asustar o inquietar al lector. El nombre se deriva de la jerga de Internet ‘copypaste’, que se refiere al texto que ha sido copiado y pegado por los usuarios en los foros de discusión en múltiples ocasiones. Son similares a las leyendas urbanas, aunque no siempre tienden a tomar la forma de texto escrito o narración, algunas creepypastas toman en forma de imágenes, videos o videojuegos, supuestamente encantados”), que narra el relato de Jeff Woods, un muchacho de 14 años de edad quien es invitado a una fiesta de cumpleaños sólo para ser atacado por otros tres adolescentes que ya llevaban un tiempo acosándole en la calle y el colegio. Durante la agresión, Jeff es cubierto con lejía y alcohol y luego es prendido fuego. Tras el ataque, el chico pierde la cordura, se corta los párpados para volverse incapaz de cerrar los ojos cuando se mira al espejo, y desfigura su boca en una sonrisa perpetua.

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Llamémoslo sugestión… tanto la noche del sábado como la noche del domingo, desvelado, el rostro de Jeff the Killer se me aparece en los márgenes del campo visual, en el pasillo, de camino al lavabo. El encantamiento por documentación obsesiva está surtiendo efecto… Según algunas de las muchas deformaciones y reformulaciones aplicadas a la historia de Jeff, el chaval, en un arranque de manía homicida, mató a sus padres y su hermano a las 3 a.m. de una noche especialmente oscura y turbia a causa del revuelo causado por la fiesta celebrándose en la casa de los vecinos de la familia… Resonancia, trauma, tragedia y las tres de la madrugada… Deformación y reformulación también del hechizo de la Realidad Dogmática de lo Antrópico.

Lunes… Me despiertan el vecino y su taladro; con el primer café, abro el correo de Óscar, veo el trailer y ahí está él, Jeff; todos los elementos compositivos de la hiperstición puestos a sus pies, el fragor de la batalla contra lo sensato y lo mensurable… Corre por la Red la falsa noticia de que un chico disfrazado de Jeff the Killer se coló a las tres de la madrugada en una fiesta y mató a todos los presentes a modo de ritual enfocado a la invocación al plano real del mismo Jeff; hay YouTubers titulando los vídeos de sus partidas a Party Hard “cómo ser un buen Jeff the Killer”; algo en pasillo suelta una risita apagada y susurra “vete a dormir”… Y las miles de figuradas hogueras interconectadas frente a las que nos acomodamos para contarnos cuentos de miedo, chisporrotean de sincronicidad.

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Degi Hari

El próximo sábado 16 de enero, en el marco de las II Jornadas de Metal Extremo de Vitoria-Gasteiz, impartiré la conferencia Ocultismo Noumenal: propuesta para una metafísica extrema, cuyo resumen vendría a ser como sigue:

Uno de los problemas centrales de la filosofía contemporánea, y especialmente de la filosofía prospectiva, futurológica, es la superación de la correlación entre Objeto y Sujeto y la consecuente incapacidad para suspender la discontinuidad entre el noúmeno (la cosa-en-sí, la intuición intelectual no-sensorial) y el fenómeno (la cosa representada en relación a las formas sensoriales del espacio y el tiempo).

En la presente charla se propone una forma de metafísica extrema que, expresada como Ocultismo Noumenal, agrupe un conjunto de conocimientos y prácticas antifilosóficas y especulativas, tales como la teoría de la hiperstición, la idea de la tecnogénesis, el transhumanismo crítico, la ontología orientada a objetos, la psicogeografía y la magia ritual, a fin de penetrar y dominar los secretos del noúmeno para, en última instancia, disolver la discontinuidad noumena/phenomena y plantear la superación del antropocentrismo y el humanismo tradicional como requisito básico para la evolución del pensamiento humano.

Así pues, a modo de introducción y también para poner a disposición del público asistente algo de información de consulta adicional, dejo aquí la bibliografía utilizada para la confección del guión de la charla, así como varias sugerencias de lectura

 

Libros:

Fanged Noumena, Nick Land (ed. Urbanomic / Sequence Press, 2011)

Cyclonopedia: Complicity with Anonymous Materials, Reza Negarestani (ed. Re.Press, 2008)

Capitalist Realism, Mark Fisher (ed. Zero Books, 2009)

Civilizaciones, Felipe Fernández Armesto (ed. Taurus, 2002)

Nihil Unbound, Ray Brassier (ed. Palgrave macmillan, 2010)

En el polvo de este planeta, Eugene Thacker (ed. Materia Oscura, 2015)

Historia de la filosofía oculta, Alexandrian (ed. Valdemar, 2014)

La Cuarta Discontinuidad. La coevolución de hombres y máquinas, Bruce Mashliz (Alianza Editorial, 1995)

Ciencia, cíborgs y mujeres. La reinvención de la naturaleza, Donna J. Haraway  (Ediciones Cátedra, 1995)

Natural Born Cyborgs: Minds, Technologies, and the Future of Human Inteligence, Andy Clark (Oxford University Press, 2004)

Ontología Cyborg. El cuerpo en la nueva sociedad tecnológica, Teresa Aguilar García (Gedisa Editorial, 2008)

Alien Phenomenology, Ian Bogost (Univ. of Minnesota Press, 2012)

Persuasive Games: the expressive power of videogames, Ian Bogost (The MIT Press, 2010)

Towards Speculative Realism, Graham Harman (ed. Zero Books, 2010)

The Quadruple Object, Graham Harman (ed. Zero Books, 2011)

Guerrilla Metaphysics: phenomenology and the carpentry of things, Graham Harman (ed. Open Court, 2005)

Weird Realism: Lovecraft and Philosophy, Graham Harman (ed. Zero Books, 2012)

 

Artículos:

“Abstract Culture: Meltdown”, de Nick Land. En CCRU.net

“Accelerationism”, de Ray Brassier. En moskvax.wordpress.com

“Renegade Academia”, de Simon Reynolds. En virtualfutures.co.uk

“Hyperstition: an introduction; Delphi Carstens interviews Nick Land”. En merliquify.com

“Hipersticiones y Quimeras”, de Gerardo Sifuentes. En Facto!

Ontología cyborg en perspectiva compleja desde la biología filosófica“, de Oscar José Fernández. En Ontogenia.cl

Una historia del pensamiento transhumanista“, de Nick Bostrom. En Argumentos de Razón Técnica nº14

La ruptura de la cuarta discontinuidad. Trazos para una filosofía de la técnica y la tecnología“, de María Eugenia Esté. Ensayo ganador del Premio Federico Riu a la Investigación Filosófica 1999

Antesalas del Posthumanismo“, de OBSERVER. En La Industria del Placer

“On the Horror of Phenomenology”, “The Corpse Bride: thinking with nigredo”, “Spectral Dilemma”, de Graham Harman, Reza Negarestani y Quentin Meillasoux. En Collapse Vol. IV

“Substraction and Contraction”, “Speculative Realism”, “Responses to a series of questions”, de Quentin Meillasoux, Ray Brassier, Iain Hamilton Grant, Graham Harman y Gilles Deleuze. En Collapse Vol. III

 

Vídeo:

 

Por último, cabe señalar que tanto la imagen que preside este post como las fotografías que se proyectarán de fondo durante la conferencia son obra del artista, poeta y terapeuta Marco Antonio Raya.

A por ello.

 

 

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Transcomunicación Instrumental

(Hace un par de años, inspirado por la serie de ilustraciones del artista Álvaro Barcala titulada The Red Cathedral y por varias lecturas sobre mediúmnica y espiritismo en los primeros años del siglo XX, escribí Transcomunicación Instrumental, un relato protagonizado por una versión alucinada de la célebre médium Eusapia Paladino que iba a ser incluido en una antología sobre retrofuturismo y psicodelia. El volumen no se editó nunca, pero la historia llegó a manos de la gente de la editorial Nevsky, quienes tuvieron a bien traducirlo al inglés para que formase parte de su recopilación Best of Spanish Steampunk, publicada a principios de este 2015. Y ya que esta noche he vuelto a soñar con el Niño de Histamina y con el Ingenio de Bogras, dos de los elementos clave que sustentan el cuento, me ha parecido de recibo compartir aquí la versión original del texto, para que Eusapia, el Niño y el Ingenio os habiten a vosotros también, si gustáis. Feliz lectura) 

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“Una forma de pensar en ello tal vez llegue con la invención de un concepto de duelo transversal – considerar cómo se produce la métrica del lamento”

Judith Butler

 

Silencio — “El ensamblaje inorgánico”

Un flujo informático, especular y superplano, dúctil al segundo y centelleante por cómo una opinión distinta, no oída el segundo anterior, estalla, y ahí va otra, estalla, y otra más, como al tratar de decodificar las grabaciones de la videovigilancia que le hemos impuesto al sueño… Las flagrantes ausencias de la lógica y el lenguaje se enquistan en los oídos, no hay plantilla ni aparato, no hay posibilidad de extractar

Sobre qué desgaja al sujeto. Sobre cómo se torna objeto al usar todos sus rasgos como notas para la percepción de otro objeto sensual, resueltas las tensiones entre Ello, el Otro y sus partes, extrudidos ambos desde ellos mismos y encontrándose en una estación metafórica, en un medio vicario, donde están representados, donde el tiempo se presenta desarticulado por la necesaria reconstitución de la irrealidad del pasado, la factidad del presente y los remanentes del futuro rebotando hacia atrás para articular el shock… ¿Qué significa que la conciencia humana no sea la única, aunque quizá sí la más compleja, forma de intencionalidad? ¿Quién pone en relación la región del objeto tal como se manifiesta con la región redundante de mi relación con su manifestación?

Aislante. Cerámico — “La ciencia ficción verdaderamente riesgosa es aquella que no sólo especula con las posibilidades del futuro, sino también sobre trayectorias inadvertidas que se fundan en pasados no tenidos en cuenta, tricotando pasado/presente/futuro en un tejido de textura imprevista”

En ocasiones parece que el edificio somático de lo que somos, en su intento absurdo por replicar a los edificios por nosotros creados… Las criaturas de sistema, medida y diseño que nos sirven para extender nuestros procesos mentales hacia fuera y no mantenerlos miserablemente encerrados en el cráneo… se agriete de rabia contra el símbolo, corra la tierra y reblandezca sus cimientos para generar un sentido experimental del contemporáneo, hueco, fundado sólo en especulaciones sobre el porvenir; sólo un signo sin enlace, que estalla, también, sólo una imagen onírica sin continuidad

 

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“El punto de vista humano parece ser el límite del pensamiento en los dos primeros sentidos de ‘negro’ (Negro=Satanismo y Negro=Paganismo). Pero existe otro significado, uno que es difícil de pensar, y casi imposible de conocer. En realidad, no existe, pero el pensamiento de su no-existir sí que existe”

Eugene Thacker

 

Restalla, de la boca del fusil al oído interno, el cuerpo biológico, se hace pedazos por apliques cibernéticos introducidos a la fuerza, y a la velocidad, el cuerpo social, se inmoviliza por el miedo, porque el enemigo no puede ser tan estúpido como para no haberse dado cuenta de que esta cultura agoniza por sí sola, que no es necesario ametrallarla, ¿verdad? El cuerpo del no-vivo, organizado de forma urbanística, inmutable y a la vez disperso, vuelto accesible, primero por la bala y luego por la cámara, cicatrices, interpretaciones, sesgos, la atemporalidad paradójicamente móvil de la red social como instrumento expresivo, tan poco que decir y tantos púlpitos desde los que no hacerlo, apenas se mueven las luces, restallan

La teoría de la conspiración exuda política negra. La opinión pública, nada

 

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“¿Y si el sueño del ser humano siempre ha sido destruirlo todo? ¿Y si todo es más hermoso cuando arde? ¿Y si las ruinas son más confortables que los edificios? ¿Y si las torres caen? ¿Y si los museos arden? ¿Y si, en realidad, todos anhelamos el Gran Incendio?”

Layla Martínez

 

En tiempo real — “Hiper-caos”

Toda relación causal implica la constitución de un objeto, tiene estructura de metáfora. La forma que adopta, en la era del consentimiento, la captura del pez sombra, resistencias y heridas interactúan en una glándula pineal virtual, ahí, en pantalla tras pantalla tras pantalla. Dos por ciento de ADN humano en los productos cárnicos procesados para consumo masivo; grasa humana en el aceite que lubrica los motores del ascensor en el rascacielos; piel humana, cuarteada, sin terminaciones nerviosas que amplifiquen ninguna experiencia, entre los engranajes… Toda la atención alquilada al autómata, todas las esfinges que son el mañana impreciso

Acerca de qué intensidad es propia de la tensión entre el objeto, sus partes y sus relaciones. Acerca de cuántas notas esenciales del objeto sensual serán una función del excedente de las notas de las partes del objeto real

Supervivencia antropocéntrica. Contra evolución — “… Incluso detonamos la primera bomba atómica el día que conmemora la transfiguración de Cristo, señalando así, aunque fuese de forma inconsciente, que también nosotros pretendíamos transformar el mundo, sólo que no a través de la luz sino de la oscuridad… Con una deflagración que ardió a más temperatura que el mismísimo sol”

Érase una vez que hubo noticia de agujeros rutilantes apareciendo acá y allá. Al pie de escalinatas, en la torre del reloj, tras la tapia de ciertos descampados, en los callejones traseros de los gimnasios… No exactamente agujeros negros, sino glitches en Lo Real. Espacios de vacío… A pesar de que dentro, al fondo, brillaban estrellas… autogenerados cuando los materiales mutaron para convertirse en Lo Material. Agujeros que siempre estuvieron ahí, aunque sólo ahora, con nuestra conciencia de los nuevos materiales y, al tiempo, con la conciencia de que Lo Material es a su vez conciente de nosotros, se nos presentan. Son el mecanismo de defensa de los materiales contra “la otra especie superior”, capaces de absorber cualquier objeto… Ciertos individuos, muchísimos, de hecho, no pueden verlos, o los interpretan como otra cosa; no agujeros, estrellas demasiado lejanas sobre fondo negro no relevante, huellas fantasmáticas de lo que estuvo y ya no está y debería estar… Asimismo, los agujeros son poros en nuestra (in)capacidad intelectual para procesar la inmensidad de un cosmos irracional, inmanente y ajeno. Agujeros de gusano al horror cósmico. Agujeros en el discurso único. Agujeros en el flujo informático y la espuma de acumulación de detalles contradictorios que lo cubre, demasiados, tantos que no dejan que subamos a la superficie, siquiera eso, subir a la superficie, hacer un agujero por nosotros mismos, respirar, hacer agujeros de silencio en el hielo de los datos y pescar… Y así el pez sombra quedará libre y los salvajes construirán una catedral allí donde los testigos afirman que fue visto por última vez

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(collage de Mónica Ezquerra)

“El límite entre ciencia ficción y realidad social es una ilusión óptica”

Donna Haraway

…La imagen cinematográfica y la impregnación en primer plano una soga colgando lacia del árbol un lazo el nudo corredizo la casa a oscuras detrás la casa que cobijó una vez el paisaje fronterizo de las cámaras el maquillaje la iluminación la actuación y la fantasmagoría digital la función de la imagen cinematográfica y la función de impregnación de ésta en el espectador todo el mal simulado en la casa ha acabado tornándose imprimación en sus paredes e imprimado también a sus nuevos inquilinos porque el ectoplasma tiende a imponerse (el deseo, la venganza) y no hay escapatoria posible así transforma el simulacro en víctima…

…A los que vinieron a darse de bruces con la dominación ontológica derivada de la idea del hormigón sintiente les acechan ya (la ansiedad, el ansia) las brechas abiertas el corrimiento en las posibilidades de ser una Forma Inhumana disociada de otros discursos de identidad relacional ninguna…

…Ningún sistema de signo diseño acaba de rebrotar fuera con el viejo encantamiento de la Fundación General Eléctrica que se apolilla entre los microrrelatos invitados al suplemento dominical en línea dánosle hoy y no recorre Europa ningún germen más que el cuerpo abandonado los rostros bañados en sudor las patas mudadas ninguna antigua piedra sobre piedra queda en el desfile de refugiados con pantallas implantadas en la tripa…

“Las ‘telepatologías’ no sólo me permiten reinventarme psicológicamente, sino que alteran lo que conozco como ‘privacidad’, pues todas mis neuronas están ‘afuera’, expuestas, exponiéndose. Ya no hay ‘punto de vista’, pues ahora está reemplazado por un punto de ser, mi punto de entrada para compartir el mundo.”

Pepe Rojo

…Y un ojo hundido que sueña con noches de piedra (la casa, la fantasmagoría) y con aquellos “emigrantes económicos de un parque temático de Antoni Gaudí” y con los que acechan en los bordes las señales de tráfico votivas declinantes la larga distancia y la marcha los conflictos fundamentales entre yo y mi graznido y la creación de túneles de humo en el Metro y esta no-arqueología mercurial…

…Por cuánto los contornos del músculo me buscan abajo bajo la fuente como el Hikikomori sensocentrista entregado a la pasión de pasar a línea tras línea tras línea de código su sistema nervioso central ese (¿mayúscula?) que los demás dejan en suspenso ante la pantalla de la televisión y la pantalla del ordenador y las muchas pantallas táctiles (anti-sexo, anti-brecha) como codifica desde lo inspirado por la fachada y el bulevar y la Acequia Condal una diminuta cara de pegatina para la Forma Inhumana de animalillo asustado ante los faros en el rompiente en el Estado intermedio en el laberinto de la ciudad que se resucita a sí misma…

…Con los guantes con los dedos cortados tecleas cariño con los que se desean más allá de la distancia aceptable ahora o mañana ¿quién te espera? (¿yo mismo? ¿la antigua piedra sobre piedra?) con la trituración exterior me inventas en el mundo oculto de los acertijos con la sombra transparente y la piel transparente que transforma el juego en espectáculo con la sentencia a servidumbre con la que serpenteamos mediocres (término capitalista, llave de encantamiento) en tránsito de un sitio a otro negándonos transitar por transitar sin origen ni destino sólo caminar y caminar solos por el circuito de nuestro huerto de sangre Aceldama…

“Un posthumano es un humano que ha puesto a la naturaleza (incluyendo la propia) entre paréntesis (o que se ha convencido de que todo lo no humano es humano, y por lo tanto, humano = naturaleza). Así, en el mundo posthumano, todas las fronteras se convierten en ‘diferencias estéticas’, respaldadas por ‘sistemas morales arbitrarios’.”

Andrei Codrescu

…INTERLUDIO imágenes de archivo colonos volviéndose salvajes a la buena de Dios como locos del exceso de población hozan entre el alcantarillado al descubierto y la mala tecnología chisporrotean obsolescencia temprana y llegan los platillos volantes y los salvajes se arrodillan he ahí los santos ángeles siliconados he ahí los hombrecillos numinosos que salvan apertura de compuertas corazas antidisturbios pistolas cargadas la salva y el impacto y el píxel retocado hacia tonos menos gráficos del rojo para pasar la censura lo correcto purga lo insalubre…

…En la ampolla coriácea dentro de la que se enrosca una larva que desea que quiere contestaciones de quien las quiere pasados los controles de orina y la esterilización de los concursantes y la memoria ajena del viaje por imposición Gane Usted Una Estancia De Por Vida En La Casa Que Supuestamente Era Ya Su Hogar y nuestro agradecimiento eterno pruebe después que es capaz de mantenerse en la condición ficcional ofrecida (letra pequeña, ínfima, sistema nervioso central)…

“No podemos ‘ver’ (porque el discurso en que nos socializamos no nos enseña a reconocer) todos los comportamientos que demuestran que los seres humanos seguimos estrategias para conjurar los miedos, la impotencia y la fragilidad que el mundo nos suscita, y la necesidad de pertenecer a parejas, grupos y comunidades para sentirnos seguros. Y así, al no cuestionar la lógica en la que se sostiene la historia, apoyamos y reproducimos el orden patriarcal, y convertimos en una verdad científica que la ‘lógica de los mercados’ es la lógica universal humana.”

Almudena Hernando

…La pantalla es implacable por honesta e impermeable al sentimiento por lo que sólo cabe seguir jugando INTERLUDIO imágenes de actualidad en las que te reconoces una delicada lectura de los vectores de infección en la colonia diezmada y re-civilizada que da paso al destacamento en el que formas como el más concienciado el que más de los trabajadores sociales voluntarios que fueron a capacitar a los heridos material reciclable ¿cómo te alcanzó a ti también la necesidad? ¿cómo me alcanzó a mí?…