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Archivo de la etiqueta: Colegueo

El próximo viernes día 3 de junio, el señor don Javier Calvo y éste vuestro seguro servidor, a modo de dúo cómico iluminatti, ejerceremos de maestros de ceremonias de la presentación de El Libro de los Vivos, obra escrita a cuatro manos por Juan de Madre y Tistil er-Rbia. Durante el evento, a celebrarse en la librería Central del Raval a las 19:30 horas, y si el tiempo acompaña y la dicha es buena, departiremos largo y tendido sobre seudónimos, fábula, mito, locura, otras realidades virtuales y la conveniencia de la tercera persona del pretérito.

Por la presente, quedan todos invitados. Se recomienda vestir de etiqueta.

Lo admito, conozco personalmente a Javier Iglesias. Pero no conozco personalmente a Javier Iglesias. Nos hemos visto las caras, como mínimo y que yo recuerde, una vez. Hemos tomado café juntos. Tenemos amigos en común y hemos intercambiado más de una docena de emails. Hemos chateado y nos hemos mandado mensajes privados. Sé quién es (casi) de primera mano. Pero nunca me he emborrachado con él. Ni compartido una tertulia, ni visitado la librería en la que trabaja, ni estado en su casa. De su vida privada no sé más que los retales que voy cosiendo juntos a partir de lo que otros me cuentan de él. Nuestros nombres aparecen cerca, como colaboradores, en más de una publicación que corre por ahí, y me encanta su material en ellas.

Esto viene a decir que, a la hora de hablar de El Beso de Borges y otros absurdos cotidianos (Ediciones Equi-Librio), su primer libro, no soy imparcial. Pero sí lo soy. Porque le conozco personalmente, es amigo, pero no le conozco TANTO ni es TAN amigo como para sentirme raro e idiota al afirmar que esta especie de “novela-pero-no” que ha confeccionado, me parece la obra de un escritor impresionante.

Él podrá pensar lo que quiera, porque por lo que sé y lo que deduzco el señor Iglesias debe tener un serio problema de gestión de la autoestima (y tampoco es que lo vaya escondiendo: su blog se llama “Vida Puta y Sin Talento” y tanto en el prólogo como en la misma reseña biográfica incluídos en El Beso de Borges, carga contra sí mismo con una virulencia que va bastante más allá de la pose y la falsa modestia), pero lo que hace, lo hace muy bien, demasiado bien a ratos, manejándose muy, muy suelto en un estilo aterradoramente propio, a pesar de ser desopilantemente bastardo; algo del todo íntimo a pesar de dejar ver clarísimamente un montón de costuras que van desde el realismo sucio al realismo mágico, de lo más pop a la poesía barroca, de Carver a Kafka pasando por el cuento de terror cósmico y ciencia-ficcionero sin cobrar (ni de coña) las 20.000; obligando al lector a devorar uno tras otro, sin (casi) poder ni querer pararse a reflexionar, los quince relatos que conforman la antología; y eso no es algo que un mal escritor sea capaz de hacer, ni siquiera uno regular.

Además, para colmo, te ríes. Quizá se deba a esa falta de autoestima que mencionaba antes, y de ser así más que bienvenida sea, pero El Beso de Borges destila un cinismo con el que yo no me había topado en años. El cinismo del que no tiene nada que perder y, de hecho, se la trae al pairo todo. Total, no es que Javier Iglesias tenga, creo, precisamente la esperanza puesta en que le citen en el EP3 en un futuro siquiera lejano… Cosa que lo relaja todo muy mucho, tanto la experiencia lectora como la falta de condicionantes autoimpuestos a la hora de dejar que aflore la risa cruel por más que los pobres miserables que, de media, son los personajes principales en los relatos del libro, pasen las de Caín; la mayor parte del tiempo justo por ser unos pobres miserables. Sí, esa clase de cinismo y de buen hacer que, la verdad, se echa bastante de menos en demasiado de lo que se está publicando ahora mismo. Esa “actitud”, si se me permite (y también manda cojones que tengamos que ir pidiendo disculpas por mencionar la actitud, pero ese es otro tema…), que añade un valor precioso y fundamental a El Beso…

Y ahí me quedo. Siempre. Contar nada más de este exquisito monstruo que se ha trabajado Javier Iglesias sería una estupidez, caer en la redundancia y resignarse al spoiler. Debería bastar. Esto nuestro es literatura, no estadística e ingeniería de caminos y puentes. (Casi y otra vez) actitud sólo y sentimiento.  Suerte tenemos de que de eso al tipo que nos atañe le sobre suficiente como para imprimir, encuadernar y así permitirnos obsesionarnos con ello un buen par de días, sin cortes.

No sé si será la primavera, el exceso de trabajo de estos días (uno de los mil motivos por los que este vuestro blog lleva una temporada aletargado) o si de verdad algo está pasando y yo sólo lo pillo de refilón, pero el caso es que últimamente aprecio muchísimo movimiento a mi alrededor. Gente haciendo cosas más que interesantes y que salen al mundo con aparente facilidad, cosas que destilan pasión y buen hacer, gente cercana y otra no tanto, pero todos despertándome un tontísimo orgullo ajeno (lo que vendría a ser lo opuesto a la vergüenza ajena, para entendernos) que, qué coño, aunque no signifique nada para casi nadie, a mí me hace feliz. Cosas y gente como…

* Pablo E. Soto, que acaba de poner a la venta su nuevo fanzine, El Visitante: 44 páginas de cómic extraño en blanco y negro, envueltas en fucsia y lila, con colaboraciones de un servidor (dos historias cortas: La Niña Robot de Sauce Quebrado y Declaración de Guerra Remix), así como de artistazos como Esteban Hernández, Martín López o Brais Rodríguez. Se puede comprar, por 4 euros de nada, en las librerías Laie CCCB (c/Montanelegre 5, Barrio del Raval), La Central del Raval (c/ Elisabets 6) o RAS (c/ Doctor Dou 10), todas de Barcelona,  y en Valencia en la Librería Futurama (c/ Guillem de Castro 53).

* Ricardo Riera, al que por lo visto le va genial con su primera novela, Dragún, que estuvo una temporada entre los diez libros más vendidos en Venezuela (y no es ningún rollo en plan “en Japón estamos arrasando”; lo que pasa es que el libro sólo ha salido a la venta, de momento, en sudamerica), y le permite dar entrevistas tan interesantes como ESTA.

* Ernesto Rodríguez, que ya tiene lista y a puntito de ver la luz del día su segunda novela gráfica,  ésta en solitario: Gael y la Red de Mentiras.

* Alfredo de Hoces, que me tiene enganchadísimo con su Fuckowsky, Memorias de un Ingeniero, casi un manifiesto “suciorrealista” y ciertamente aterrador que, además, se puede descargar gratis AQUÍ.

* Javier Iglesias, cuyo El Beso de Borges nos está esperando, a mí y a mis ganas de hincarle el diente después de las varias cosas buenas que se han dicho de él, en Correos, listo para ser devorado este mismo fin de semana.

* Javier Esteban, que desde hace un par de semanas nos da cada sábado una lección de periodismo y política sin demagogias ni gilipolleces desde el nuevo e interesantísimo portal Diatriba.

* Suîte MoMo, definitivamente uno de mis grupos favoritos de la actualidad, que por lo que cuentan tiene ya listo su segundo disco Decálogo de poemas desesperados y una canción de amor, en el que prometen algo más de dureza y alguna que otra nana.

* Luis Gámez, que se estrena en Aristas Martínez con un artefacto titulado El Libro de las Transformaciones, al que se refieren por ahí con perlas como: “es una invitación al autoconocimiento escrito por un puto friki licenciado, currante y melómano con algún que otro guiño o matiz dada-surrealista. Un libro escrito con cerebro-corazón-alma por un amante del amor, de la vida y de la belleza de las cosas.”

* Más música: Koulomek, otro de los que gustan mucho por aquí, que va cocinando nuevos temas mientras promociona piezas del arsenal de la mítica KORG.

Gente en movimiento. Gente que además de moverse, mueve a gente como yo. Podríamos llamarlo influencias.

Una de las pocas cosas (de hecho, a estas alturas, ya casi la única) que me gustan de estas fechas tan señaladas (ejem…) y, de rebote, también casi la única satisfacción que le da a uno el estar metido aunque sea tangencialmente (sobre todo en los últimos tiempos) en el mundillo este nuestro del cómic patrio, es recibir las puntuales felicitaciones de año nuevo que los dibujantes colegas se curran expresamente. Detalle precioso con el que, a mí entender (y no soy nada imparcial con esto… ¿he dicho ya que me hace mucha ilusión recibir estas cosas?), aprovechan además para demostrar el talentazo que les caracteriza.

Aprovecho pues este espacio mío para desearles a ellos también una buena estancia en el futuro que nos llega desde la vuelta de la esquina, y exponer aquí esas pequeñas joyas, porque me parece injusto que se queden en la bandeja de entrada de mi servidor de correo para los restos. Ahí van:

Sagar Forniés:

Sergio Bleda:

Vicente Montalbá (con chiste privado y todo… un lujo):

 

Y nada, pues eso, que feliz 2011. Buena salida y entrada de año. Andad por la sombra.

No es porque cuente a Javier Esteban entre mis mejores amigos. Tampoco porque la edición corra a cargo de Viaje a Bizancio (sí, la de mi Antifuente y mi La Memoria Invisible). Siquiera porque el prólogo haya sido perpetrado por este vuestro seguro servidor. La noticia de la inminente publicación y puesta a la venta de El Principio Antrópico es importante porque, como he defendido desde el día en que su autor me remitió el seminal manuscrito del que ha salido todo esto, al fin vamos a tener en la calle, al alcance de cualquiera, uno de los mejores libros de género (etiqueta del todo cuestionable, soy consciente, pero así lo veo yo) que se hayan escrito en lengua española. Uno de los cuatro o cinco puntales básicos sobre los que, estoy absolutamente convencido, se asentará cierta forma de nueva literatura, y a partir de los cuales se medirá a los vengamos detrás. Olvidad todas esas tontadas AfterPop y centrad la atención en lo que de verdad pesa y sirve.

Y que conste que estoy tratando de escoger muy bien las palabras para no sonar demasiado exagerado.

A partir del próximo 30 de julio lo tendréis ahí, en vuestra librería. Haceos con él y juzgad vosotros mismos.

(PD: estoy repasando esto que acabo de escribir cuando un mensajero de MRW llama a mi puerta. Trae un paquete con remite de Sevilla que, como no podía ser de otro modo, contiene un ejemplar sólo para mí de El Principio Antrópico. Hay días en que todo se suma y el mundo es jodidamente perfecto)

Querido Javi: llevo un buen rato tratando de responder a tu misiva. Demasiado. En una de las réplicas que han acabado en la basura, hablaba de tu referencia a los espejos y de cómo ésta se sumaba en mi cabeza a los espejos y el humo proverbiales que simbolizan al ilusionismo, y trataba de explicar por qué creo que esto nuestro, ciertamente, es más prestidigitación que Club de la Comedia. En otra de las respuestas desechadas planteaba qué podríamos deducir de la existencia de tanta bazofia (nos sólo micro-)literaria, si es cierto eso de que lo que hacemos es, en el fondo, márketing (ergo: manipulamos símbolos para causar una reacción psicológica en el receptor de nuestro mensaje… claro que nosotros estábamos antes que los publicistas, esos hijos de puta que nos robaron las formas y el arte para vender mierda a precio de alma… claro que lo que nosotros ofertamos es NUESTRA visión del MUNDO, de todos los mundos, posibles o directamente esotéricos, para el que quiera valerse de ella…). Luego pretendía citar algo que leí el otro día, y que ahora mismo no recuerdo quién firmaba: el escritor, como el periodista antes de que el periodismo muriese para siempre, tiene la obligación de señalar con el dedo y gritar (no decir, ojo, sino gritar): “así es El Mundo y tú también estás en él”. Pero yo qué sé… al final, cada una de las alambicadas e hiperingeniosas respuestas que se me ocurrían acababa llevándome a un callejón sin salida. Así que he optado por mandarte estos cuatro patrones con más o menos sentido, y que tú montes con ellos el tapiz que te dé la gana, si es que te da la gana montar nada con ello. Porque ya sabes que a mí esto de las escuelas y los debates que la trae al pairo. Y porque yo lo único que quería decirte es que tienes razón. Que me jode sobremanera que me cuenten chistes cuando lo que estoy buscando son ecuaciones. Atentamente, Xavi.

((Nota para El Que No Lo Pille: esta entrada es una penosa contestación a ESTO))