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Archivo de la etiqueta: Hierático

Ya es una realidad, que diría aquél: mi primera novela, Hierático, ya está en las tiendas. Viva y bien.

De ella, dicen por ahí:

Un libro que aúna ciencia ficción, ciberpunk y novela pulp en una historia memorable

Barcelona, principios del siglo XXI. La ciudad, tras la subida del nivel del mar provocada por la fusión de los polos terráqueos, es ahora un inmenso cenagal anárquico poblado por pervertidos, traficantes, gurús alternativos y toda la escoria que dejó atrás el éxodo posterior a su anegamiento.

El hogar ideal para Aitor Estebowsky, un detective homosexual, decrépito, adicto a las drogas, el alcohol y el sexo. Expulsado con deshonor de La Compañía, la mayor organización de contraespionaje mundial, el detective consume sus días entre la desesperante falta de clientes y sus devaneos por RealKonsens, un simulador social on-line en forma de realidad alternativa no mucho más agradable que la realidad formal.

Cuando Aitor reciba la visita del coronel Pascual El Lagarto Larraz, quien trae consigo un encargo imposible de rechazar: La Compañía ha perdido en Barcelona la pista a algo llamado «El Demótico», un artefacto neurolingüístico extraterrestre que puede ser la última esperanza de la humanidad de salir de este planeta Tierra condenado a muerte. Y el ex-operativo de campo Estebowsky, por sus contactos y sus peculiares inclinaciones, es el único cualificado para encontrarlo.

Poco se imagina el malogrado héroe accidental, sin embargo, que en sus pesquisa se verá obligado a enfrentarse a ejércitos ninja, fantasmas del pasado, muertos vivientes lotófagos, villanos de serie B y conspiraciones dentro de conspiraciones dentro de conspiraciones capaces de volver del revés la cordura de cualquiera.

En Hierático, Fco. Javier Pérez (autor de Dionisia Pop! y Antifuente) pervierte y retuerce los mecanismos y lugares comunes de las antaño populares novelas «de a duro» para dar a luz a una obra que es tanto una actualización como un homenaje a éstas, un ejercicio de revisionismo como una parodia psico-sexual. Desopilante, explícita, alucinada, clásica sólo en la forma… Una Pulp Fiction no apta para todos los públicos.

Hierático
Autor: Fco. Javier Pérez
Portada: Grupo AJEC
Precio: 11 €
Tamaño: 22×15 Cm
Páginas: 128
Isbn: 978-84-96013-99-5
Colección: Albemuth

El libro se encuentra ya a la venta en librerías especializadas, generales y grandes superficies. Si tenéis dificultad para encontrarlo, solicitadlo directamente a vuestro librero habitual, o bien a grupo_ajec@msn.com

Pues eso…

Vale, ahora en serio…

En la última entrada de este blog, comenté que, antes de que acabe el año, dos editoriales distintas van a publicar mi primera y segunda novelas; Hierático y Cinco Canciones de Cuna, respectivamente. Pues atención, porque voy a enseñaros las cartas. Y puede que, entre líneas, acabéis obteniendo la explicación que prometía allí al respecto de ese “hecho editorial” al que me he referido en más de una ocasión.

Vayamos por partes, que dijo aquél:

Hierático es fruto de una reflexión un tanto estúpida: un buen día me di cuenta de que, sí, vale, el grueso de mis influencias provienen de gente como Ellroy, Burroughs, Pynchon, Panero, Baer, Matheson, Delano y etcétera, todo muy respetable,  pero que también en lo que hago hay un sustrato que sería un error obviar; uno de cosas a medio recordar, como leídas en la cama durante un gripazo y a cuarenta de fiebre, compuesto por una amalgama caótica de novelas “de a duro”, bolsilibros de casi todos los géneros y subgéneros imaginables, volúmenes encontrados al fondo de la estantería en casa de mis padres, tebeos de Mortadelo y Filemón y Anacleto, revistas cutres y proto-fanzines. Dándole vueltas a esto, removiendo en el cieno radiactivo que es ese sustrato, centrándome sobre todo en las pulp fiction imposibles publicadas por Toray, Cliper y, más que otra, Bruguera, descubrí, primero, que los cerebros y manos detrás de éstas, los Silver Kane, Lou Carrigan, M. Da Silva, Clark Carrados y demás, eran en realidad señores de Madrid, de Barcelona, de Sevilla, de Gandía; luego me enteré de cómo trabajaban dichos señores: a destajo, escribiendo una o dos novelas A LA SEMANA, por una miseria, en jornadas de doce o catorce horas delante de la máquina de escribir. Fascinante. Cuanto más buceaba en la información que iba reuiniendo por ahí, más me obsesionaba y más aprendía de las técnicas y fórmulas de las que se servían estos estajanovistas de la ficción, hasta que no pude resistir la tentación de ponerme yo mismo a ello.

Ahí estaba la idea de base para Hierático, la que, casi a mi pesar, tenía visos de ser mi primera historia larga: un homenaje a las novelas “de a duro”, una historia de género negro + CiFi + terror + humor, una actualización en la que cupiesen también el sexo y la ultraviolencia. Dediqué exactamente tres semanas a ello, entre documentación, redacción y correcciones. Aplicándome sólo tres reglas: darle duro a las teclas, ser todo lo explícito y bizarro que pudiese y pasármelo bien. La verdad sea dicha, fue una puta gozada.

De esto hace casi tres años, lo que situaría pues a Hierático, en una hipotética línea temporal al respecto de mi “obra”, entre los cuentos contenidos en Dionisia Pop! y los relatos de Antifuente.

¿Por qué el retraso en la publicación, entonces? Bien… Una vez realizada la santa locura, no tuve que mover demasiado el manuscrito. De hecho, no tuve que moverlo en absoluto. A Raúl, de Grupo AJEC, que había apostado ya en su día por mi primera antología, le encantó la propuesta y decidió llevarla a término. Firmamos el contrato de edición, y ya sólo quedaba esperar. Y esperamos y esperamos y esperamos, y entretanto publiqué otro volumen de cuentos, y una novela gráfica, y un poemario, y esperamos y esperamos y esperamos un poco más, casi hasta hoy mismo. La cosa aquí está en que AJEC, siendo una editorial de las características que es (pequeña, especializada y la única con los suficientes redaños como para dar a voz a autores jóvenes y, en muchos casos, “raros”, que no tendrían cabida en otro sitio), tiende a los problemas, a los retrasos y al hacer las cosas como buenamente se puede. Y no es culpa de nadie, si acaso de cómo está de convulso el panorama en estos tiempos que corren.

Cinco Canciones de Cuna, por su parte, es harina completamente de otro costal. Se me hace bastante difícil precisar de dónde salió todo: de una necesidad visceral de ver hasta dónde podía llegar, de saber cuánto podía dar de mí mismo, de tener un relato en la cabeza que mezclaba todo lo que me gusta a un nivel íntimo, de querer volcar en la página ciertas ideas políticas y, al mismo tiempo, trabajar con sensaciones que sólo me admito en voz baja, a oscuras, insomne y en momentos muy vulnerables. Los personajes estaban vivos en una porción de mi cabeza que cada vez demandaba más atención; el contexto se convirtió en un sitio muy real y tangible para mí; mil cosas iban cuadrando conforme estructuraba el relato, que iba creciendo y creciendo, desde el cambio de perspectiva que significó el nacimiento de mi hijo, a la reverencia a los espacios interiores psicológicos y a la ficción como materia prima y no como resultado último, pasando por la relación de mi abuelo con mi abuela, Lorca y sus  “viejas voces imperiosas que patinan por la sangre”, los canales de comunicación excéntrica, el fantasma de Anna Kavan e, incluso, los videojuegos.

Sólo armar los mimbres de Cinco Canciones de Cuna ya requirió tanto tiempo como todo el proceso de la novela anterior. Tres semanas de buscar las referencias, el estado de ánimo correcto, planificar las idas y venidas de los personajes y diseñar el tapiz de sus interrelaciones. Dediqué el siguiente mes y medio a escribirla en forma de guión de cómic. Pero no estaba ni pensada, ni destinada a ser convertida en viñetas. La dejé descansar, me centré en otras cosas y la retomé para darle forma tal y como es ahora, como debía ser; como pedía ser. En total, un trabajo de algo más de cuatro meses, pongamos medio año, finiquitado en abril del pasado 2009.

El manuscrito resultante, sin embargo, sí estuvo una temporada dando vueltas por ahí. Por casas y despachos que ahora no vienen a cuento. El caso es que un año después, en marzo de este mismo 2010, acabó en el mejor sitio posible: en manos de los artífices de una preciosa revista llamada El Casco, en los cuales, según cuentan ellos mismos, coincidieron sus intenciones de echar a andar un proyecto editorial precioso (que, además, casa muy mucho con casi todo lo que pienso al respecto del mundillo y sus visicitudes y sus mierdas…) con el haberse enamorado de la novela. Sin pensarlo y enseguida, pues, nos pusimos a ello y, si no ocurre lo impensable, Cinco Canciones de Cuna cerrará su primer ciclo vital (el de la creación y edición; el segundo es ése que corresponde a vosotros, los que tenéis a bien echarle un vistazo o veinte a lo que hago, tan largo como sea vuestra voluntad) el próximo noviembre, en la novísima Aristas Martínez, inaugurando su colección Ediciones Pulpas (y sí, a mí también me parece esto último un chiste de los jodidos hados).

Y eso es lo que hay. Ahí lleváis unos cuantos “porques”. Id con Dios.

Comprad mis libros.

Me despierto esta mañana y, como cada mañana, repaso con el primer café las actualizaciones de los (muchos) sitios web a los que estoy suscrito. Me encuentro por ahí una “nota de prensa” del señor Greg Egan (autor de Axiomático, Ciudad Permutación, etc.), colgada en su web hoy mismo, en la que pide a sus lectores españoles no compren sus libros editados por Grupo AJEC porque aún no se le ha pagado el adelanto pactado hace tres años, y porque AJEC está publicando su obra en e-book sin pedir consentimiento:

If you read my books in Spanish, please don’t buy any editions from the publisher Grupo Ajec. Ajec are currently selling versions of Teranesia, Axiomatic and Diaspora (under their imprint Albemuth Internacional) in both paper editions and as e-books, despite being in breach of their agreements with me. They never legally acquired e-book rights at all, and they never paid the advance that was due when they signed the contract for Diaspora three years ago.

I have several other books currently available in Spanish from reputable publishers (Distress and Quarantine from Ediciones Gigamesh and Permutation City from Ediciones B, as well as Luminous due out soon from Bibliópolis / Alamut), and I hope that Teranesia, Axiomatic and Diaspora will, before too long, be made available from a reputable publisher.

Cosa que inmediatamente me parece algo chungo y feo, por explicarlo mal y fácil. Pienso en que AJEC es la única (La ÚNICA) editorial que se arriesga con tipos como yo y Pérez Navarro y Luís Montero y otro montón de gente joven y rara. Pienso que, aun así, eso no justifica tratar a los autores de cualquier manera, menos aún a autores de la talla del mencionado señor Egan. Pero, joder, es que AJEC es La Única. Pienso en que yo tampoco he visto un duro aún por mi Dionisia Pop! Claro que automáticamente supongo que es porque esa primera y embrionaria antología mía no ha vendido una mierda. Pienso en que la polémica que pueda generar las palabras del señor Egan son una puta jodienda, teniendo en cuenta que en un par de meses saco libro con AJEC. Y qué coño va a pensar la gente… Así que me cago en la madre que parió al señor Egan y, llegados a este punto, caigo en la cuenta de que tengo demasiadas cosas que hacer hoy como para quedarme ahí, frente al ordenador, pensando chorradas.

Y a pesar de esta última y brillante conclusión, el asunto se me instala como un runrún en una esquina de la cabeza.

En determinado momento del día, vía iGoogle, descubro que la cosa ha llegado hasta la página principal de Menéame, y que los comentarios allí son, en su mayoría, de condena. Algunos incluso insultantes. Unos cuantos (como suele ser habitual en Menéame, por otra parte) directamente subnormales. Se dicen muchas cosas al respecto de AJEC, y ninguna buena.

Y en un par de meses tengo que publicar mi primera novela con AJEC… Vuelvo a cagarme, ahora en mi puta suerte. El asunto-runrún se convierte en un mosqueo considerable.

A todo esto, acabo de volver a casa. Abro el ordenador y lo primero que me encuento esta vez es una respuesta de Raúl Gonzálvez (dueño y señor del dichoso Grupo AJEC) en el foro de Sedice, que reza tal que así:

Bueno, antes de que vaya esto a más, aclarar que ha sido un fallo entre los agentes de Egan en Inglaterra y mío.
Les mandé el pago del importe hace ya muchos meses por cheque, y por lo visto no lo habían hecho efectivo, ni yo me había dado cuenta que no lo habían hecho.

El lunes soluciono el tema sin que haya mayores problemas (que hoy los bancos están cerrados).

Sobre el tema de ebooks, el contrato que firmo con los autores extranjeros especifica para todos los formatos de venta (luego me dicen que para todos los formatos “en papel”), cuando les da la gana, y hay que volver a pagar, claro, pero a mi juicio no es así. De todos modos, veré si me sale rentable pagar otro anticipo por un libro que ya he pagado, siendo las ventas en ebook testimoniales.

Saludos.

Que vale, no creo que sean las formas más correctas de abordar cosas como la que nos ocupa, porque, tal como yo lo veo, si uno de sus autores está criticando a su editorial, lo mínimo sería responder a éste desde la propia web de la editorial, zanjar el asunto rápido y con nombres y apellidos, no firmando con un nick y en un foro de aficionados con muy poca o prácticamente ninguna visibilidad. Aunque también puede ser que sea sólo cosa mía, y cada cual es libre de gestionar su mierda como crea más conveniente.

Me deja más tranquilo, sin embargo. Lo suficiente como para escribir estas confusas líneas y dar desde aquí, desde la confusión (y desde el “no-estoy-del-todo-de acuerdo-con-varias-cosas”), mi apoyo a Raúl; así como transmitirle mi deseo de que el malentendido quede en apenas una tontada de la que no se acordará nadie en un par de días.

Pues eso.

GRUPO AJEC anuncia hoy en su página web la próxima publicación de mi primera novela, Hierático.

Barcelona, principios del siglo XXI. La ciudad, tras la subida del nivel del mar provocada por la fusión de los polos terráqueos, es ahora un inmenso cenagal anárquico poblado por pervertidos, traficantes, gurús alternativos y toda la escoria que dejó atrás el éxodo posterior a su anegamiento.

El hogar ideal para Aitor Estebowsky, un detective homosexual, decrépito, adicto a las drogas, el alcohol y el sexo. Expulsado con deshonor de La Compañía, la mayor organización de contraespionaje mundial, el detective consume sus días entre la desesperante falta de clientes y sus devaneos por RealKonsens, un simulador social on-line en forma de realidad alternativa no mucho más agradable que la realidad formal.

Pero todo cambiará cuando Aitor reciba la visita del coronel Pascual El Lagarto Larraz, quien trae consigo un encargo imposible de rechazar: La Compañía ha perdido en Barcelona la pista a algo llamado “El Demótico”, un artefacto neurolingüístico extraterrestre que puede ser la última esperanza de la humanidad de salir de este planeta Tierra condenado a muerte. Y el ex-operativo de campo Estebowsky, por sus contactos y sus peculiares inclinaciones, es el único cualificado para encontrarlo.

Poco se imagina el malogrado héroe accidental, sin embargo, que en sus pesquisa se verá obligado a enfrentarse a ejércitos ninja, fantasmas del pasado, muertos vivientes lotófagos, villanos de serie B y conspiraciones dentro de conspiraciones dentro de conspiraciones capaces de volver del revés la cordura de cualquiera.

En Hierático, Fco. Javier Pérez (autor de Dionisia Pop! y Antifuente) pervierte y retuerce los mecanismos y lugares comunes de las antaño populares novelas “de a duro” para dar a luz a una obra que es tanto una actualización como un homenaje a éstas, un ejercicio de revisionismo como una parodia psico-sexual. Desopilante, explícita, alucinada, clásica sólo en la forma… Una Pulp Fiction no apta para todos los públicos.

Según fuentes no oficiales, el engendro saldrá a la venta el próximo 11 de octubre, si no hay contraorden.

En breve, más noticias sobre ésta y un par de cosillas más que flotan por ahí.

Después de un 2008 de lo más movidito, con la publicación de Dionisia Pop! a principios de año y la de Antifuente a finales, más unas cuantas cositas repartidas por ahí, el inminente 2009 se presenta con una lista de proyectos que, si acaban materializándose (ya sabéis cómo funciona esto…), promete ser vertiginoso.

Adelanto aquí los más o menos cerrados:

* La Memoria Invisible. Hiper-surrealista novela gráfica de la que ya he hablado por aquí, dibujada por Ernesto Rodríguez y a editar por Viaje a Bizancio Ediciones hacia mitades de año.

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* Tierra Hueca. Serie limitada de cómics breves, deconstructivistas, ultraviolentos, iconoclastas e hipersexuales, en 6 números, con dibujo de Pablo E. Soto. También en Viaje a Bizancio y con fecha aún por confirmar.

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* Hierático. Novela. Una pulp fiction desbocada a editar por AJEC a finales de 2009, de la que os adelanto una primera sinopsis:

Barcelona, en algún momento a principios del siglo XXI. La ciudad, tras la subida del nivel del mar provocada por la fusión de los polos terráqueos, es ahora un inmenso cenagal anárquico poblado por pervertidos, traficantes, gurús alternativos y toda la escoria que dejó atrás el éxodo posterior a su anegamiento.

El hogar ideal para Aitor Estebowsky, un detective homosexual, decrépito, adicto a las drogas, el alcohol y el sexo. Expulsado con deshonor de La Compañía, la mayor organización de contraespionaje mundial, el detective consume sus días en este pantano futurista entre la desesperante falta de clientes y sus devaneos por RealKonsens, un simulador social on-line en forma de realidad alternativa no mucho más agradable que la realidad formal.

Pero todo cambiará cuando Aitor reciba la visita del coronel Pascual El Lagarto Larraz, quien trae consigo un encargo imposible de rechazar: La Compañía ha perdido en Barcelona la pista a algo llamado “El Demótico”, un artefacto neurolingüístico extraterrestre que puede ser la última esperanza de la humanidad de salir de este planeta Tierra condenado a muerte; y el ex-operativo de campo Estebowsky, por sus contactos y sus peculiares inclinaciones, es el único cualificado para encontrarlo.

Poco se imagina el malogrado héroe accidental, sin embargo, que en sus pesquisa se verá obligado a enfrentarse a ejércitos ninja, fantasmas del pasado, muertos vivientes lotófagos, villanos de serie B y conspiraciones dentro de conspiraciones dentro de conspiraciones capaces de volver del revés la cordura de cualquiera.

Como el mismo Aitor Estebowsky bien dice: “maldigo a los profetas porque aún no se ha inventado la máquina del tiempo que me permita volver atrás, al momento justo antes de decir que sí y estrecharle la mano al Lagarto, para pegarme un tiro por gilipollas”.

En Hierático, Fco. Javier Pérez (autor de Dionisia Pop! y Antifuente) pervierte y retuerce los mecanismos y lugares comunes de las antaño populares novelas “de a duro” para dar a luz a una obra que es tanto una actualización como un homenaje a éstas, un ejercicio de revisionismo como una parodia psico-sexual. Desopilante, explícita, alucinada, clásica sólo en la forma… Una Pulp Fiction no apta para todos los públicos.

* Napalm Satori. Poemario anarco-zen-futurista en que éste, vuestro servidor, desnuda sus inquietudes como nunca antes lo había hecho, y precisamente por eso una de las cosas que más miedo me da que vean la luz. Ediciones Efímeras la publicará, en digital y bajo licencia Creative Commons, durante el primer trimestre del año. Podéis leer alguna de las piezas incluídas en el libro aquí y aquí.

* Hoppalong Avalon. Otra preciosa novela gráfica, dibujada por Oriol Roca, sobre la vida, milagros y miserias del mejor cowboy de todo Marte. Ese es el guión que me ha traído loco estas últimas semanas, perdido en el mundo de brillantísimos colores que pinta Oriol mientras las horas se consumían entre reflexiones en blanco sobre negro acerca de la raíz del fanatismo religioso, a lomos de una pulga gigante y luchando contra hordas de Umpa-Longs sedientos de sangre mientras cartografiaba un Planeta Rojo que cualquier día de estos podría facilmente llegar a existir. Un infantiloide y a la vez enfermizo viaje de ácido a ninguna parte, que también verá la luz en Viaje a Bizancio en algún momento.

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Y, por ahora, esto es lo que puedo contar.

Seguiremos informando.