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Archivo de la etiqueta: Microrrelato

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El pasado 31 de diciembre, un poquito antes de despedir a 2012 para siempre jamás, el gran poeta Marco A. Raya y yo decidimos poner en marcha un experimento tan alocado como excitante: #MicroCorrupto, una página en Tumblr de relatos hiperbreves protagonizados por la plana mayor de la política nacional e internacional, adheridos a la actualidad para retorcerla en ficción bizarra, preciosista, explícita y, por qué no, ontológicamente terrorista. Algo más o menos tal que así:

Su calva al magenta vivo de crudo deseo contra el negro denso del huevo de fabergé. Luis de Guindos se desnuda de cintura para abajo, se acuclilla e incuba. No existe hogar más cálido ahora para las hadas. Ni más húmedo. Ni más duro.

Cabe puntualizar que gran parte de la culpa de #MicroCorrupto es de Marco, ya que ha sido él quien durante el último mes ha ido definiendo en sus cuentas de Twitter y Facebook las formas y retruécanos de estas micro-piezas, que han acabado por hacérseme irresistibles hasta arrastrarme a su mismo núcleo y hacer crecer en mí la necesidad de aportar las mías propias. Y que los dos coincidimos en que el proyecto surge del descontento y el desgaste moral que inevitablemente nos asalta a todos a diario en estos últimos tiempos, tanto como de las conversaciones que ambos hemos ido manteniendo al respecto y de cómo el arte, la Cultura y la imaginación, a pesar de las evidencias en contra, son las mejores armas de disidencia para con el contemporáneo.

“Puro malestar contra el Malestar”, lo hemos definido nosotros. “Política, Carne y Descomposición”. Aunque otros han tenido a bien aportarnos a su vez descripciones propias, en las que nos vemos del todo reflejados: “Un poco de enfermedad para una realidad peor” (Raúl Quinto), “Política-ficción o la verdad de las cosas, a vuestra elección” (Juanma Sincriterio) y “Ahora sí, el mundo se ha acabado…” (Sergi de Diego Mas) son algunas de ellas.

Esperamos las vuestras. Esperamos atraparos en esto y que el tamiz que os brindamos os resulte, sino útil, sí evasivo y sublimador de ese asco redondo y resbaladizo que sentís por dentro cuando leéis las noticias o véis el telediario. Porque la Cultura es nuesta, recordad, mal que les pese.

 

Lleva ya un tiempo fraguándose, y todo estaba bastante en el aire, así que no he querido comentar nada aquí hasta tener una confirmación “oficial”. La cual ha llegado esta mañana, así que ya puedo anunciar que la gente de la editorial Traspiés ha tenido a bien elegir  XVI LA MAISON DE DIEV, un relato mío escrito a propósito e ilustrado por el enorme Pablo E. Soto, para su nueva antología Perversiones. Breve Catálogo de Parafilias Ilustradas, dentro de su colección Vagamundos. Huelga decir que la cosa va de microrrelatos (es la moda, señora, qué le vamos a hacer…), acompañados de ilustraciones, hablando de sexo raro y entretenimientos sicalípticos varios.

Noticia que me satisface especialmente, ya que estaré tan bien arropado ahí que casi da miedo. A continuación, la lista de autores incluidos:

Andrés Portillo, Rafael Linero, Raúlo Cáceres, Ángel Olgoso, Antonio
Dafos, Isabel González González, Manuel Moyano, Quim Pérez, Jorge Fornés,
Vicente Muñoz Álvarez, Hugo Rg [pobreartista], Joaquín Torres, U! a.k.a
Uriel A. Durán, Ginés Cutillas, Miguel Sanfeliu, Fusa Díaz, Cristina de
Cos, Fco. Javier Pérez, Pablo E. Soto, Hugo García, Marina Guiu, David
González, Pablo Gallo, Carlos Vitale, Manuel Rebollar, Ana Ayuso Verde,
Isabelle López, Francisco Naranjo, Alejandro Santos, Rubén Little Nemo,
Marina Baizán, Hilario J. Rodríguez, Elvis Gato, Juan Jacinto Muñoz
Rengel, José Ángel Barrueco, Isabel Wagemann, David Guirao, Joan Ripollès
Iranzo, El Bute, Eva Díaz Riobello, Salvador Moreno Valencia, Popá, Elías
Moro, Martín Pardo, Carlos Manzano, Kikus, Nacho Cagiga, Felisa Moreno
Ortega, Andrés Neumam, Juan Gonzalo Lerma, Manu Espada, Joaquín López, M.
A. Cáliz, Pepe Cervera, Rita Vicencio, María Simó, José Ángel Cilleruelo,
José Abad, Amanda Manara, Miguel Ángel Zapata, Federico Villalobos, José
Cruz Cabrerizo, Esteban Gutiérrez Gómez, Oscar Esquivias, Pablo Ruiz,
Carola Aikin, Raul Brasca.

A partir de aquí, ya sabéis lo que tenéis que hacer. Buena caza.

La web Literatura Prospectiva publica hoy, en su sección Efímeros, un nuevo microrrelato mío sobre futurismo, Cifi malentendida y religión en las esquinas de lo espiritual: Mesías del beat Alienígena.

Curioso, además, que sean precisamente esos los tres temas alrededor de los que pivota mi seminal poemario Napalm Satori (más info AQUÍ), que hoy mismo también, según me sopla Santiago Eximeno, ha sido nominado a un Premio Ignotus en la categoría de mejor obra poética.

Mejor obra poética

Calesas en Brogo Pass, de Julio Angel Olivares Merino (Carpathius)

Emociones plasmáticas, de Carlos Daminsky (Alfa Eridiani 3ª época, 12)

Napalm Satori, de Fco. Javier Pérez (Ediciones Efímeras)

Que la fuerza teacompañe, VVAA (El Gaviero Ediciones)

Versos sin bandera, VVAA(Tusitala)

Enhorabuena a mí mismo y al resto de finalistas.

El mar entrevisto a través del andamiaje. Amaina la tormenta, azul eléctrico bajo los rayos que ya caen muy lejos y gotas de lluvia tamborileando sobre el inmenso toldo que cubre la fachada de la casa en ruinas. Fantaseamos, inventamos. Sólo podemos ver el exterior a través de los minúsculos agujeros de imaginación en la lona. Siluetas en el cristal y sombras. Máscaras.  A veces las voces finadas pueden ser truenos.

Se denomina ruido rosa a una señal o un proceso con un espectro de frecuencias tal que su densidad espectral de potencia es proporcional al recíproco de su frecuencia.

Su contenido de energía por frecuencia disminuye en 3 dB por octava. Esto hace que cada banda de frecuencias de igual anchura (en octavas) contenga la misma energía total.

Por el contrario, el ruido blanco, que tiene la misma intensidad en todas las frecuencias, transporta más energía total por octava cuanto mayor es la frecuencia de ésta. Por ello, mientras el timbre del ruido blanco es silbante como un escape de vapor (“Pssss…” de punk bajo en el que se reflejan los rostros de todos tus muertos), el ruido rosa es más apagado al oído (“Shhhh…” al borde de la extinción, sábanas cubriendo ectoplasma a media noche).

El perfil del espectro de un ruido rosa es plano y horizontal cuando el eje de las frecuencias sigue una escala logarítmica graduada en octavas.

El espectro del ruido rosa es semejante al espectro medio acumulado de la música sinfónica, o de instrumentos armónicos como el piano o el órgano.

El nombre “ruido rosa” obedece a una analogía con la luz blanca (que es una mezcla de todos los colores) que, después de ser coloreada de forma que se atenúen las frecuencias más altas (los azules y violetas) resulta un predominio de las frecuencias bajas (los rojos). Así pues, el ruido rosa es ruido blanco coloreado de manera que es más pobre en frecuencias altas (sonidos agudos).

Si mezclases a una pista 1000 canciones, lo que obtendrías sería ruido rosa. Es decir, la media del espectro de toda la música.

El ruido rosa es Shamhala, lo creas o no. La autopista ouija de lo que se supone no existe.