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Archivo de la etiqueta: Parsifal Novo…

Hace unos meses ya comenté AQUÍ lo que había sido, más o menos, el proceso de creación y desarrollo de Parsifal Novo y la Descomposición Ortogonal de Vectores, lo que por aquel entonces era aún la primera nanonovela, o como diablos querais llamarla, escrita en y para Twitter, usando expresamente el lenguaje de Twitter. Desde entonces han aparecido un buen montón de iniciativas similares, unas mejores y otras peores. Y que conste que no me estoy echando flores y diciendo que yo fui el primero y que desde entonces todo el mundo se ha tirado a ello… Es más bien algo que tiene que ver con el signo de los tiempos: era inevitable que alguien estableciese la fórmula “nuevo medio de comunicación=nuevo medio de creación” más pronto o más tarde, sólo que a mí se me ocurrió pronto… En fin… El caso es que, desde mi punto de vista absolutamente parcial, a pesar de lo que ha venido después, creo que Parsifal Novo y la Descomposición Ortogonal de Vectores sigue siendo una locura preciosa, original, rara y vanguardista. Sigue tan fresca como el primer día, a pesar de que todo el concepto se base en la velocidad y la inmediatez.

¿Y por qué toda esta autopromoción balbuceante y abstrusa, precisamente ahora?

Pues porque precisamente a partir de hoy mismo se puede descargar desde Ediciones Efímeras, gratis, la versión e-book del libro/experimento (en .pdf, .fb2 y .epub). Versión corregida con respecto a la que aún puede verse en Twitter, con prólogo del gran Javier Esteban y maquetación y portada del mismo Santiago Eximeno.

Aún más precioso, si cabe. Así que, si os apetece, descargad y echadle un vistazo y ya me contaréis.

Feliz semana del Casposo Ku Kux Klan Meapilas.

Hace unos días, Santiago Eximeno, entre otras cosas responsable de Ediciones Efímeras, lanzó un guante: a raíz de la publicación de su estupendo Bilis, invitaba a cualquiera con los redaños necesarios a escribir algo similar, esto es, 140 relatos a base de entradas en Twitter, de como máximo 140 caracteres (el límite que marca el portal de microblogging, para los tres o cuatro que aún no lo saben…), que pudiesen ser recopilados después en un volumen a publicar en digital y bajo licencia Creative Commons.

Yo recogí el guante. Porque la idea sonaba bien, y porque me gustan los desafíos, y porque, visto lo visto y vivido esta última semana, empiezo a sospechar que estoy como una puta cabra.

Así pues, me puse a ello. Le di un par de vueltas y decidí que, claro, siendo como soy (tenga usted presente el concepto “como una puta cabra” durante todo el tiempo que tarde en leer este blog, apreciado lector), ya que me ponía, iba a intentar hacer algo como mínimo excitante, fresco, “distinto”. A tales efectos, planifiqué, no una antología, sino una historia con su principio, nudo, desenlace y coda, articulada en 140 entradas también (y aproximadamente) autoconclusivas, en una cuenta en Twitter abierta a efectos, teniendo en mente siempre, además, el hacerlo usando lo que yo creo que es el lenguaje propio del mismo medio, abusando de sus herramientas inherentes, dotando de cierta cualidad poética a cada una de ellas, adaptándolas a esquemas VERDADERAMENTE rizomáticos (y otro montón de puñetas con las que me motivaba a mí mismo de continuo…). ¿Parece fácil? Pues no lo es en absouto. No para mí, al menos, y desde luego no tanto como me parecía que iba a serlo. Lo siguiente han sido días, muchos días, de muchas horas con la vista perdida en la pared para luego sólo teclear 140 caracteres cada vez en una cuenta que nadie seguía, retorciendo y puliendo y quemando neuronas empapadas en cafeína, perdido y encontrado en una paranoia a base de ficción pulp setentera y psicología y matemáticas lingüísticas (por cierto, he pensado subir a próximas entradas de este blog parte de la tonelada y media de material visual que utilicé en el proceso, por si a alguien pudiese interesarle). Dándole forma a un monstruo a pedazos al que he bautizado “Parsifal Novo y la Descomposición Ortogonal de Vectores”.

He mantenido esto más o menos en secreto hasta ahora, primero, porque era un work-in-progress y yo soy muy celoso de según qué cosas y, segundo, porque me daba un poco de vergüenza, para qué negarlo, la posibilidad de venirme abajo en cualquier momento y dejar el asunto pendiente y a medias. Pero hoy mismo he colgado la última entrada, la 140, y estoy encantado con el resultado.

Podéis echarle un vistazo AQUÍ. Y, si gustáis, dejad algún comentario en esta entrada al respecto. Me interesa recabar opiniones, de verdad, ya que además, después de una somera y rápida búsqueda en Google me he dado cuenta, en contra de lo que yo creía en un principio (nunca he pretendido inventar la sopa de ajo y, de hecho, tiendo a pensar que lo que se me ocurre ya se le ha ocurrido a alguien mucho más listo, mucho antes que a mí…) de que no hay absolutamente nada como este “Parsifal…” en ninguna parte. Sí, he encontrado novelas escritas en Twitter, pero eran más bien historias prefabricadas y luego recortadas para encajar en microblogs. Y he ojeado alguna novela “coral”. Y algún que otro proyecto, tanteo, o lo que sea, pero nada ex profeso, supongo, más que nada, que porque por suerte no hay tanta gente por ahí que esté como la proverbial puta cabra. En cualquier caso, si tenéis noticias de algo similar, si os ha gustado la propuesta, o directamente para mandarme a la mierda por hacerme perder un ratejo de vuestro valiosísimo tiempo, hacédmelo saber, por favor.

Ahora, me voy a la cama.