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Archivo de la etiqueta: Tierra Hueca

Quien siga este blog ya se habrá dado cuenta de que lleva unas semanas en barbecho. Veinte días, concretamente. Casi la temporada más larga que he estado sin asomar la cabeza por aquí. ¿Qué puedo decir? 2010, sobre todo el último trimestre, fue una locura que ha acabado derivando en una necesaria descompresión de principio de año nuevo. Un pequeño encierro durante el cual ponderar y poner en perspectiva las bastantes cosas buenas que han ido ocurriendo, así como las malas y las ni fú ni fá.

No han sido unos días tranquilos, sin embargo, sólo desconectados. Poca actividad on-line, poca vida virtual, pero intensa vida real que, si todo va bien, se calmará después de la mudanza que se cierne en el horizonte (todos hemos pasado alguna vez por una mudanza, así que ya sabéis la inmensa tocada de cojones que ello respresenta… y, para mí, es la segunda en menos de un año…). Precisamente la desconexión ha venido bien para poder cumplir el objetivo autoimpuesto de acabar de montar los andamios del par de cosas que estoy preparando para este 2011 antes de que la mudanza se desate y me pase por encima. Así pues, todo ha salido a pedir de Milhouse y p´allá que nos vamos. P´ aquí que volvemos.

Pero, ¿cómo vuelve uno a postear en su blog, tan pancho, después de diecinueve días de inactividad, precedida además de una ristra de entradas en éste basadas en el autobombo y poco más? Bien…

Supongo que lo primero es dar tres o cuatro excusas vagas al respecto de la ausencia.

Hecho.

Lo segundo, echándole morro, sería colar aquí algo de relleno, suave, un post puente. Estupendo y que viene al pelo, porque llevo ya un tiempo queriendo hacer algo como lo que estoy a punto de perpretar, y hasta ahora no había visto la ocasión. Sé, además, que hay gente por ahí a la que interesan estas cosas y, partiendo del hecho de que yo me tomo mi diminuta bitácora más o menos en serio, pues, caramba, igual hasta resulta que esto es una buena idea.

Así, sin más dilación… Lo que sigue es una banda sonora parcial, un listado de las músicas que sonaban, bien en mis auriculares, bien a toda hostia en los altavoces de mi laboratorio, bien sólo en mi cabeza mientras planificaba y llevaba a término mis obras publicadas hasta la fecha. (sí, señora, esto sigue siendo autobombo, en cierta manera… ¿y qué?.. ¿cuántas veces tiene que pedir disculpas uno en su propio blog?… si no lo place lo que ve aquí, vaya usted a buscar verdades a otro lado… el diario postporno de María Llopis, por ejemplo, es un buen sitio; o el juego de las 99 habitaciones… ahora, déjeme a lo mío…). Asimismo, es la lista de fondos sonoros en mi opinión ideales como complemento de las obras que ayudaron a crear.

Vamos a ello…

Dionisia Pop!:

Raw Power, The Stooges

Fun House, The Stooges

London Calling, The Clash

Total 13, Backyard Babies

Born a Lion, Danko Jones

Powertrip, Monster Magnet

...And Out Come the Wolves, Rancid

Sevens, Aina

Relationship of Command, At the Drive-In

Victory for the Comic Muse, The Divine Comedy

Antifuente:

Psalm 69, Ministry

The Mind is a Terrible Thing to Taste, Ministry

Filth Pig, Ministry

Strategies Against Architecture I & II, Eistürzende Neubauten

Silence is Sexy, Eistürzende Neubauten

Pretty Hate Machine, Nine Inch Nails

Year Zero, Nine Inch Nails

Hex, Earth

AtomGrad, Älymystö

Outlaw, Alabama 3

Master Of reality, Black Sabbath

Paranoid, Black Sabbath

Volume 4, Black Sabbath

The End of Silence, Rollins Band

IV, Danzig

Lucifuge, Danzig

La Memoria Invisible:

Alice In Chains, Alice In Chains

Dirt, Alice In Chains

1, The Black Heart Procession

Three, The Black Heart Procession

Amore del Tropico, The Black Heart Procession

The Spell, The Black Heart Procession

Cold House, Hood

Tierra Hueca:

Blues for the Red Sun, Kyuss

Welcome to Sky Valley, Kyuss

And the Circus Leaves Town, Kyuss

We Must Obey, Fu-Manchu

Hierático:

Amber Headlights, Greg Dulli

Black Love, The Afghan Whigs

Gentlemen, Afghan Whigs

In Rainbows, Radiohead

Cleansing, Prong

BlueBob, Bluebob

Unearthed, Johnny Cash

Murder Ballads, Nick Cave & The Bad Seeds

Mer de Noms, A Perfect Circle

Cinco Canciones de Cuna:

Fantomas, Fantomas

Suspended Animation, Fantomas

De-Loused in the Comatorium, The Mars Volta

Frances the Mute, The Mars Volta

The Bedlam in Goliath, The Mars Volta

Houdini, The Melvins

Hostile Ambient Takeover, The Melvins

A Senile Animal, The Melvins

Nude with Boots, The Melvins

Por supuesto, faltan unos cuantos. Bastantes. En la lista no están todos los que son, pero es que mi memoria tampoco da para más. Sí son todos los que están, las obras directamente asociadas, en mi cabeza, a las mías. Y con eso debería valer.

Recibo un e-mail dándome el toque de que alguien ha dejado un comentario en la última entrada de éste, mi blog. Leo el comentario. En él, alguien que se hace llamar Orfeo Es Punk me llama, desde el cariño, “puto demiurgo”, y me emplaza a una entrada en su blog donde, más que reseñar, reivindica mi (nuestro, de Pablo y mío) Paranormala, el primer número de Tierra Hueca, una serie que, por putadas varias, es probable se quede sólo en eso, un primer número. Escribiendo cosas como la que sigue:

Porque TIERRA HUECA de Fco. Javier Pérez y Pablo E. Soto es uno de los mejores tebeos que pueden encontrarse, si los encuentras, en una librería, entre tanta chapuza de consumo y tebeofórmula de patatín, de patatán. Es lo que hubiera querido firmar Grant Morrison después de dar el braguetazo con The InvisiblesThe Filth. Es un tutiplén, un turbomix, un totum revolutum de lo Alto y lo Bajo que entra como un vaso de horchata pero que te pone las neuronas a currar como si te hubieras tragado el frasco de katovits. Es una dosis de caos inteligente bien calzado y mejor metido al que no le falta detalle: zombis, vaqueros, damiselas en apuros, robots chungos, garrulos de pedanía, el descenso de Ishtar a los infiernos de Ereshkigal, filosofía hermética, pulp, platillos volantes, indios, virus morfolingüísticos, mass media, arquetipos primigenios y mucho más. En 28 páginas de tebeo. Supera eso, Grant Morrison. En una grapa en blanco y negro. Superad eso, culturetas de la graphic novel.

Y me encanta. Y hoy mi ego sube cinco puntos. Y me importa una mierda si esto es poco más que autobombo rastrero. A veces, Internet se convierte en el antidepresivo definitivo.

Empezamos de nuevo y empezamos mal. Volvemos de unas vacaciones jodidas con una jodienda. La editorial La Parada claudica, se pliega y cierra. Lo cual quiere decir que, de momento no va a haber más números de Tierra Hueca. Podría ponerme aquí en plan optimista y decir que quizá, con un poco de suerte, aparezca de la nada una editorial que decida que es buena idea apostar por la serie, y publicar los cinco números que faltan para completarla, pero ese no es mi estilo. Creíamos que la idea era buena: una serie alucinada y salpicada de conceptos sin dejar de lado la acción, impresa con cuatro duros para así abaratar el producto, volver a cuando leer cómics era barato y molaba, pulp autoconsciente y hecho con ganas. Y nos queda el consuelo (pésimo) de no haber tenido tiempo de comprobar si la idea era buena o no. Pero eso no hace que el asunto joda menos. Por lo visto, según dicen, el mundillo del cómic patrio está así y esto es lo que hay. No se puede experimentar, porque experimentar no da dinero.

En referencia a esto último, no pienso aprovechar esta mala nueva, esta decepción, para hacer análisis. Porque me da demasiada pereza y porque creo que no me corresponde a mí hacerlo y porque ahora que he metido el pie dentro y he visto lo que hay, he aprendido de paso que me suda la polla todo lo que tenga que ver con este tinglado que se tienen montado con los tebeos en este bendito país. Sólo compartir una pequeña anécdota que acaba de venirme a la cabeza y, de algún modo, encaja: de niño, cuando le preguntaba a mi abuelo cómo era lo de vivir con Franco en el poder, él respondía siempre “no nos podíamos quejar”.

-¿Eso es que estábais bien, entonces? -se me ocurrió aventurar una vez.

-No, es que no nos podíamos quejar -respondió él, guiñándome un ojo.

No nos podemos quejar. No hay margen de maniobra. Esto está así y es lo que hay.

En definitiva, que Pablo, yo y aquellos a los que os gustó el primer número de las aventuras de Anibal Tres (que, me consta, sois unos cuantos), perdemos. E.L.L.O.S. ganan. Sólo queda agradecer a la gente de La Parada la apuesta por nosotros que en su día hicieron y desearles que todo les vaya bien. Sólo quedan esas cosas que se dicen para no parecer demasiado disgustado, decepcionado, oscuro, pequeño, jodido. Mejor no tomarse las cosas demasiado a pecho. No nos podemos quejar.

Copio y pego a continuación la peculiar nota de prensa con que uno de los sus responsables anuncia el cierre de la editorial en el blog oficial de ésta:

CERRANDO EL GARITO

Y la verdad, no creo que haya mucho que añadir por nuestra parte. Los que nos conoceis o seguís el blog sabeis que era una situación muy dificil.

Es una pena como tantisimos factores alrededor han hecho imposible que sigamos.
Hoy por hoy no busco culpables, supongo que porque practicamente en todos los ámbitos ha habido algún conflicto.
Algunos, satisfechos al leer esto sonreiran mientras asienten con un aire casi vidente, otros cotorrearan falacias y la mayoría dirá “¿que cierra qué?”.

No quiero tampoco escribir una lista de problemas y lloros, hemos hecho lo que hemos podido, ayudado en lo que ha estado en nuestra mano y hemos mantenido esto todo el tiempo que nuestra extraña tendencia lemming nos ha permitido.

Espero que todos los que conozcais la revista hayais disfrutado de ella y la guardeis con cariño.

Para terminar quiero dar las gracias, ante todo y todos, a Javi, por el gran peso que le cargue en un momento de debilidad, por seguir adelante con todo a pesar de su pluriempleo y por ser un kamikaze. te quiero pichón.
Tambien quiero agradecer a todos nuestros colaboradores (a unos mas que a otros) y a todos los que nos habeis leido.

Y hasta aquí llega LP editorial, nosotros por nuestra parte seguiremos nuestros caminos creativos y dejaremos de lado el apoyo al ajeno.
Un abrazo a todos.

Antonio F. García.

Para dar el pésame y más información, aquí.

Notas subjetivas, a modo de diario flexible, de lo vivido, pensado y alucinado durante el pasado Saló del Cómic de Barcelona.

LMI

LMI

290509. Viernes. Ahí está La Memoria Invisible. En el stand, sobre el mostrador. Hace tres años que escribí ese guión, y un millón de tropiezos, malas intenciones, malentendidos y errores al fin cobran forma en un acierto. Un acierto sobre el mostrador. Como una pseudo contrapartida, ahí está también Tierra Hueca. Una idea de hace apenas seis meses. Quizá una de las mejores cosas que ha escrito hasta la fecha, ya listo, dibujado, impreso y encuadernado y lomo con lomo con La Memoria... Tres años de nervios y una satisfacción brillante se me arrugan en la nuca, y es jodido porque cuando dejo de clavar la vista en un punto fijo, la cabeza me da vueltas. Es bonito que algo en tu vida tenga resonancias míticas. Por ejemplo, lo que le he contado a todo el mundo estos días: llevo yendo al Saló desde los trece años; como público; esos son diecisiete años hasta éste, en el que por fin tengo, no sólo una sino dos obras que mostrar a la concurrencia y una pulsera que me acredita como autor invitado. Los nervios saben a magia en el paladar reseco por la deshidratación de tanto sudar ansioso. Y sólo llevo aquí unas horas. Resonancias míticas: tengo unos amigos que a veces creo no merecer y que parecen tan entusiasmados con este asunto como yo mismo: Sincriterio, Higronauta, Yume, Forfy, Javi, Marco Antonio… Marta, mi mujer, también está aquí y su orgullo por mi es tan vívido que su alegría se me pega al cuerpo como una segunda capa de sudor. Veo en los ojos de Ernesto, el otro papá de La Memoria Invisible, la misma emoción que en los míos. No es complicidad ni alegría ni nada que se pueda expresar con una matemática simple, por lo que no puede ser puesto en palabras. Pablo E. Soto, el dibujante de Tierra Hueca, es un archipiélago de cariño y todo sonrisas que conecta con todo alrededor y lo vuelve aún más alegre. Hablamos, todos, de cosas ajenas y, aunque a veces pasemos de puntillas por las propias, fingimos no ser niños a los que, en cierto modo, les han regalado por unos días las llaves de la fábrica de chucherías. Esta noche nos iremos a cenar juntos por primera vez. Empachados, riendo, fumando, bebiendo y socarrones.

Duelo de escritores: J.Esteban contra F.J. Pérez (dibujo de Ernesto Rodríguez)

Duelo de escritores: J.Esteban contra F.J. Pérez (dibujo de Ernesto Rodríguez)

300509. Sábado. Saltamos el paréntesis de la noche. Seguimos la fiesta hoy. Alterno las sesiones de firmas de LMI con Ernesto, con las de Tierra Hueca con Pablo. La gente se acerca, compra lo que ya ha quedado dicho en el papel y no puede ser rebatido, algunos dicen que les gusta, firmamos dedicatorias, cada X tiempo la megafonía declama mi nombre y el de Ernesto y el de Pablo. La puta Arcadia mítica, señores, en este siglo y para mí es una jornada de cemento y cartón piedra de escritores, dibujantes, editores, críticos, especialistas, amigos y amantes. A los de Gato Negro les ha encantado mi colaboración, junto a Dani Seijas, en su fanzine: una historia titulada “Menea tu culo victoriano, Wendigo” que llama muchísimo la atención entre tanto cuento gótico. Quieren conocerme. El Saló, desde las trincheras de la autoría, luce de un modo muy distinto en comparación con las incursiones de guerrilla urbana de cuando sólo era un fanático más. Hoy se parece más a transitar por los hilos de una telaraña que a ponerse de rodillas para rezarle a fuerzas mayores para que te dejen entrever un atisbo de grandeza de treinta segundos. Pensaba acercarme a la conferencia de Scott McCloud, pero estoy demasiado encendido. Prefiero charlar con Oriol Roca sobre el futuro de Hoppalong Avalon. Llega Joel, mi hijo, el enano ninja que todos coinciden en calificar como mi mejor obra, y ahora sí que todo cuadra. Puede que todo esto esté sonando demasiado entusiasmado, atropellado con lo emocionante de la experiencia, pero es que así es como son las cosas ahora mismo. Firmo mis cómics y hablo con gente que le da un valor a lo que hago. Empiezo a estar cansado, lo cual no hace sino añadir aún más confusión al contexto. Encajo manos y tengo ganas de darle las gracias a la humanidad al completo. Esto es una puta locura. Yo no soy así. Lo curioso es que, ahora mismo, me encanta serlo.

Firmando

Firmando

310509. Domingo. Al fin, algo menos exaltado, saco un ratito para hablar con José María, el editor de La Memoria Invisible y Antifuente, que además nos ha cedido amablemente un espacio en su stand para vender y firmar Tierra Hueca, ya que los editores de La Parada, responsables de ésta, vienen sin sitio propio este año. La voz de José María no le hace justicia a lo que es en persona. Mucho más intenso e intímo que por teléfono. A pesar de los picos y simas de nuestra relación hasta hoy, él es una de las personas a las que estoy más agradecido por este ahora mismo. Ahora mismo, nada más cuenta. Sigo en la tela de araña, más tranquilo y, por eso, con mejor perspectiva. Se me proponen proyectos. Los nervios y toda esa turbación enajenada se convierten en motivación profesional. Almuerzo con Dani Seijas y cuaja algo muy bueno que no pienso explicitar aquí. Ernesto, Pablo y yo seguimos firmando y dándonos abrazos de mutuo ánimo. También compro un montón de tebeos, porque no todo va a ser “trabajo”.

El Descenso

El Descenso

010609. Lunes. Esto se acaba. El Saló, esta mañana, es un cónclave de papás ex-frikis con sus hijos pequeños. Podemos concluír que tanto La Memoria Invisible como Tierra Hueca han funcionado a la perfección. Se han vendido bastante bien y, importante, han gustado aún más. La calma: huele a pequeña victoria; Marta, Joel y yo lo celebramos a nuestra manera; las despedidas son todo el tiempo hasta luegos; es demasiado pronto para recapitular y sacar conclusiones, así que decido disfrutar de la bajada y colgar mañana en el blog esta especie de diario que he ido llevando estos días. En el Metro, de vuelta a casa y el resto de días por delante fuera de “Arcadia, siglo XXI”, me da por acordarme de cuando de niño leía cuentos sobre los mitos griegos, de la imagen mental del Olimpo que éstos formaban en mi cabeza: un paraíso poblado de dioses demasiado humanos compartiendo espacio con héroes humanos a las que se concedía una chispa de deidad. Durante cuatro días, ha sido como estar triscando por un sitio similar. Estoy exagerando, claro, pero así me lo ha parecido en algunos momentos. Y con eso me quedo, de momento.

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Vayamos por partes…

*Del 28 de mayo al 1 de junio próximos, estaré en el 27º Salón Internacional del Cómic de Barcelona:

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*Presentando mis dos nuevos cómics, La Memoria Invisible y Tierra Hueca:

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Tierra Hueca

*Y firmando, con el siguiente horario (todas las sesiones en el stand de Viaje a Bizancio Ediciones):

FIRMAS EN EL STAND Nº 145
Viernes 29 de mayo
12:00-14:00 (con Ernesto Rodríguez, dibujante de La Memoria Invisible)
16:00-18:00 (con Pablo E. Soto dibujante de Tierra Hueca)
18:00-20:00 (con Ernesto Rodríguez)

Sábado 30 de mayo
12:00-14:00 (con Ernesto Rodríguez)
12:00-13:00 (con Pablo E. Soto)
15:00-17:00 (con Pablo E. Soto)
17:00-18:00 (con Ernesto Rodríguez)
20:00-21:00 (con Ernesto Rodríguez)
20:00-21:00 (con Pablo E. Soto)

Domingo 31 de mayo
12:00-13:00 (con Ernesto Rodríguez)
12:00-13:00 (con Pablo E. Soto)
18:00-20:00 (con Ernesto Rodríguez)
17:00-20:00 (con Pablo E. Soto)

Lunes 01 de junio
12:00-14:00 (con Pablo E. Soto)
17:00-20:00 (con Pablo E. Soto)
18:00-20:00 (con Ernesto Rodríguez)

*Por supuesto, también podéis pasar por el stand a que os dedique algún Antifuente, echaros unas risas a costa de mi persona o (gesto que agradeceré eternamente) traerme cerveza.

Nos vemos por allí.

Como ya habéis podido comprobar, el blog cambia ligeramente de aspecto para encarar una nueva época. Así pues, la imagen que ahora os da la bienvenida desde la cabecera es un recorte de la portada de Paranormala, el primer número de la serie Tierra Hueca que, si no hay contraorden, saldrá a la venta coincidiendo con la celebración del 27º Saló del Cómic de Barcelona. Crucemos los dedos. De momento, la contraportada luce así de bien:

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Y crucemos los dedos otra vez porque, si no se acaba el mundo antes, o los Deros y los Teros se deciden de una vez por todas a subyugar a la humanidad, también durante el próximo Saló del Cómic de Barcelona, Viaje a Bizancio Ediciones presentará… (redoble de tambores aquí)… La Memoria Invisible. O lo que es lo mismo: mi primera novela gráfica, a pachas con Ernesto Rodríguez, que más que un proyecto, sinceramente, se estaba convirtiendo ya en un parto de elefanta hasta las cejas de sedantes. He aquí la portada provisional del asunto:

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En unos días supongo que podré dar más detalles y concretar más fechas en relación a ambos proyectos, de los cuales habrá presentaciones y firmas de ejemplares y toda la parafernalia promo-egocéntrica, por supuesto. Estad atentos y cruzad los dedos vosotros también, anda, hacedme ese favor.